«El futuro en esta profesión es incierto, no sabes dónde acabarás»

El vallisoletano protagoniza la película 'Bajo un manto de estrellas' que se estrena el viernes en el cine Casablanca

ALFREDO J. GÓMEZVALLADOLID
El actor vallisoletano Kiko Gutiérrez. HENAR SASTRE/
El actor vallisoletano Kiko Gutiérrez. HENAR SASTRE

Con 19 años fue por primera vez a la Escuela de Arte Dramático para informarse, porque quería ser actor. Tras cuatro años estudiando la carrera, Kiko Gutiérrez trabajó con compañías de Valladolid como Rayuela, Cuarteto Teatro y Azar. Después, decidió probar fortuna en Madrid, donde lleva viviendo diez años. El viernes se estrena la película 'Bajo un manto de estrellas', donde el actor vallisoletano tiene un papel protagonista.

¿Qué tal ha ido todo con su última película?

'Bajo un manto de estrellas' es el nuevo proyecto que tengo. Lo rodamos el año pasado en Almagro. Aunque también se ha rodado en Talavera y Madrid. Ha ido todo muy rápido y se estrena el viernes en un montón de salas en España, unas cuarenta, con la posibilidad de que se añadan muchas más.

También en su ciudad...

En Valladolid se estrena en el Casablanca, un cine que recuerdo cuando estaba en la calle Platerías. Es un cine que me ha gustado muchísimo siempre, porque lleva películas especiales, no es comercial al uso y es uno de los pocos cines que aguanta de la vieja escuela. Es un cine que siempre me ha llamado muchísimo la atención, me encanta porque es muy acogedor y me hace mucha ilusión que se estrene ahí.

¿Su papel en la película?

Yo hago el personaje de Luisito, que es un miliciano del bando republicano. Va un poco a su aire, no le gusta mucho la violencia, aunque luego es un violento defendiendo la libertad y a la gente inocente. En este caso, es curioso, porque los republicanos van a ser los malos y los curas son los buenos. Luisito representa al bueno en el bando de los malos. Puede decirse que representa a la conciencia.

¿Cuál es la trama del filme?

No quiero desvelar mucho la trama de la película. Es la tortura y el asesinato de unos dominicos en un convento de Almagro. Entonces, Luisito se niega a participar en la matanza. Él piensa que si hay que juzgar a los religiosos, se les juzga, él defiende a los suyos porque comulga con sus ideas, pero no defiende la violencia. Se opone en todo momento e incluso llega a haber lucha por evitar muertes.

¿Se identifica con el papel?

Como con todos los papeles, te identificas un poco. Incluso con los personajes que pueden llegar a ser sádicos o asesinos. Todos tenemos algo bueno y algo malo en nuestro interior, es cuestión de que, en una situación determinada, esos sentimientos afloren. Me identifico sobre todo en que me parece absurdo matar a un ser humano, independientemente de su raza, de sus ideas o de su religión.

¿Cómo está el cine español?

Difícil. A nadie se nos escapa que la economía repercute en todas las profesiones. Pero en este caso, la cultura está recibiendo un serio varapalo y es una pena porque esto va en detrimento de todos los españoles. La cultura es de todos y el cine es de todos. Sin dinero no se puede hacer cine y ahora las ayudas son muy pocas y el que consiga hacer una película, como nosotros por ejemplo, es a base de mucho esfuerzo y muy poco dinero, muchos favores y mucha ilusión.

En otras cintas ha hecho de productor...

En 'Bajo un manto de estrellas' solo participo como actor. El director es amigo mío e hicimos proyectos juntos, como la última película que rodó Sara Montiel, para la que curiosamente no encontramos distribuidor. Es increíble para un mito del cine como Sara Montiel, pero fue todo un placer trabajar al lado de una estrella del cine como era ella.

¿Qué opina de la ausencia de Wert en la Gala de los Goya?

Me parece lamentable que el ministro de Cultura no asistiera a una gala como esta. Él sabrá lo que hace y en su conciencia quedará.

¿Hay buen rollo en la profesión?

Generalmente, entre la profesión hay muy buena relación. Siempre te puedes encontrar a algún desagradable, pero estamos bastante unidos y somos gente que congeniamos muy bien. Nos entendemos porque es una profesión muy dura y procuramos ayudarnos y echarnos una mano entre todos.

¿Sigue vinculado a Valladolid?

Sí, porque la mayor parte de mis amigos son actores y sigo manteniendo el contacto con ellos. Con gente de Rayuela, Cuarteto, Azar, Guetto. Tengo vínculos especiales con los actores de las compañías en las que he trabajado.

¿Sus próximos proyectos?

Hemos estrenado una versión de 'El Principito', en el Teatro Marquina de Madrid. Estuvimos un mes y este año estaremos de gira por toda España.

¿Cómo ve el futuro?

Muy incierto, la verdad. Esta es una profesión de mucho riesgo en cuanto a que no sabes donde vas a terminar. Pero cuando me metí en esto ya lo sabía, incluso en tiempos de bonanza. Ahora, con la crisis, lo que hay que hacer es no flaquear y seguir adelante, porque yo tengo un objetivo claro que es dedicarme a esto el resto de mi vida.

¿Los bares son buenos escenarios para coger experiencia?

Yo he trabajado toda mi vida en bares, también mis padres tuvieron un negocio de hostelería. Cualquier trabajo viene bien para coger experiencia. El trabajo de un actor es de fijarse mucho en la psicología de las personas. Yo veo a la gente y casi sin darme cuenta, pienso en el perfil que tienen y los analizo como posibles personajes.

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