Gimnasia para la memoria

120 personas han participado en los talleres para la Memoria de Cruz Roja

J. MORENOVALLADOLID
Participantes en uno de los talleres de Memoria que realiza la Cruz Roja de Valladolid. H. Sastre/
Participantes en uno de los talleres de Memoria que realiza la Cruz Roja de Valladolid. H. Sastre

Óscar Esteban, técnico coordinador de Cruz Roja enValladolid, explica que los Talleres de Memoria se enmarcan dentro del programa asistencial Espacio Mayores, que busca prevenir la soledad y fomentar las actividades de estas personas. La iniciativa se puso en marcha hace 3 años, y en este Taller de Memoria participan más de 120 personas distribuidas en 4 grupos.

«El perfil es muy variado. Hay personas con mucha edad y otras que llegan a los 65 años. Lo que dejamos claro cuando vienen es que los monitores que tenemos en Cruz Roja no sustituyen a los profesionales, ya que no tratamos con personas con alzheimer ni con problemas severos. Pretendemos que sea una gimnasia de mantenimiento para el cerebro», dice.

Pero, ¿son necesarios estos ejercicios antes de los 65 años?

«Y antes. El cerebro no debe de parar en ningún momento y tiene que cuidarse como lo hacemos con la alimentación. Un persona con 40 años ya comienza a notar que su actividad cerebral baja sino la ejercita», dice Óscar, que a sus cuarenta años reconoce que la memoria a veces también le falla.

Muchos de los participantes en estos talleres de memoria tienen en común algo que ya comienza a ser habitual: la soledad. «Nos gusta por ello paliar ese desánimo que tienen y para ello se conciben las actividades o que conozcan otros métodos de pensar. Lo que más reactiva el cerebro es que encuentren a otra persona con la que charlar e intercambiar experiencias vitales», explica Óscar Esteban.

Clara Espinar, monitora que trabaja con estos grupos, recuerda que estos mayores «lo que más agradecen es la compañía. Estar con otras personas de su edad les ayuda a olvidar sus problemas y enfermedades».

Los ejercicios visuales sobre el papel consisten no solo en ordenar números, ordenar frases o unir puntos para dibujar, sino situaciones sobre el estado del tiempo que exigen un concentración.

El principal objetivo de los Talleres de Memoria, insiste Óscar, es paliar la soledad que registran estas personas mayores. «Conocer a otras personas y formas de pensar contribuye a agilizar el cerebro. Los sudokus son buenos ejercicios pero la interrelación lo es más», explica.

Contra la soledad

La oferta que realiza Cruz Roja va dirigida a personas mayores que con escasa movilidad luchan contra el aislamiento familiar y vecinal.

«Yo hace cuatro años acudía a muchas de las actividades que organizaba el Ayuntamiento de Valladolid. Pero ahora las piernas no me permiten andar mucho y por eso estos talleres me vienen bien», explica Vicenta Blanco, para quien acudir a la sede de Cruz Roja en la calle Pólvora 6 es un modo de seguir conectados a la vida.

Mucho se ha escrito sobre si algunos productos alimenticios ayudan a frenar el retroceso de la memoria.

«Por si acaso, nosotros comemos mucha verdura, más que embutidos y otras cosas», dice Faustina, que pese a los colorantes y otros aditivos coincide en que ahora nos alimentamos mejor que nuestros padres y abuelos.

«A mi madre, con 84 años, le tenían que hacer todas las cosas. Y a mi nadie me las hace ahora. Los hijos tienen que atender sus actividades y trabajos que tienen ahora no los pueden dejar», ironiza con nostalgia que funde en soledad.