Carrión, la ciudad de los belenes

La exposición navideña, que ha registrado más de 5.000 visitas, se ha cerrado oficialmente, pero las religiosas la muestran hasta mediados de mes

LUIS ANTONIO CURIELCARRIÓN DE LOS CONDES
La Madre Micaela Velón de Francisco, junto a la maqueta del belén monumental previsto para Carrión. / luis Antonio Curiel/
La Madre Micaela Velón de Francisco, junto a la maqueta del belén monumental previsto para Carrión. / luis Antonio Curiel

Aspira a convertirse en la 'Ciudad del Belén' gracias a la iniciativa promovida por las Madres Clarisas del Real Monasterio de Santa Clara. Estas religiosas tienen en proyecto la instalación de un belén monumental de cuatro metros de altura en una de las principales rotondas de acceso a la ciudad. De momento, ya tienen el diseño, realizado por el artista autodidacta Emilio Torres Pérez, muy vinculado con la ciudad carrionesa. Además, la comunidad solo tendrá que hacerse cargo del material, pues todo el trabajo será donado por el propio artista. El belén monumental hará un guiño al Camino de Santiago, al representar a un peregrino adorando al Verbo encarnado. «Queremos que Carrión de los Condes se convierta en la Ciudad del Belén. Por eso, con este tipo de iniciativas pretendemos fomentar el verdadero espíritu de la Navidad, que tiene su centro en el Misterio de Belén», señaló la madre Micaela Velón de Francisco, abadesa del monasterio carrionés de Santa Clara.

Desde la comunidad se han iniciado los primeros trámites para obtener los permisos necesarios para la colocación de este belén, que está previsto que sea en las próximas fiestas de la Navidad. El propio San Francisco de Asís fue el gran impulsor de la tradición belenística, por lo que iniciativas de este tipo encajan perfectamente con el espíritu de las Clarisas.

Esta iniciativa nace del espíritu con el que se inició la muestra sobre 'El Belén, sus personajes y sus símbolos', que está a punto de finalizar su novena edición. La muestra forma parte de la colección de Belenes del Mundo del Museo del Real Monasterio de Santa Clara, en Carrión de los Condes. Este año, la exposición ha sido un tanto especial, pues ha contado con la duquesa de Alba, Cayetana Fitz-James Stuart, y su marido, el palentino Alfonso Díez Carabantes como invitados de honor a la inauguración de la muestra.

La exposición, que ha registrado más de 5.000 visitas, finalizó oficialmente el domingo, aunque la comunidad de Clarisas la mantendrá abierta hasta mediados de este mes de febrero. La procedencia de los visitantes ha sido muy diversa, en su mayoría han llegado desde distintos puntos de Asturias, Cantabria, Castilla y León, Galicia, La Rioja, Madrid y País Vasco, entre otros lugares. También ha registrado numerosos visitantes extranjeros, principalmente peregrinos jacobeos, aunque en estos meses hay menos peregrinos puesto que realizar la ruta jacobea en invierno es más duro y se complica al estar varios albergues cerrados. «El objetivo principal de la muestra es catequizar y evangelizar a través de la cultura y el arte en el tiempo de Navidad. A veces nos olvidamos del nacimiento del Hijo de Dios, por lo que este tipo de exposiciones nos recuerdan lo esencial de la Navidad. Dios se hace Hombre y viene a nuestro mundo para salvarnos», insiste la madre Micaela Velón.

La muestra cuenta con 1.410 belenes y ya ha recibido 30 nuevos ejemplares para el próximo año. Los cinco continentes están representados en la exposición y la mayoría de las piezas son donadas. «Cada belén tiene su historia y detrás de cada donación hay un sentimiento y un trabajo, que se refleja en las explicaciones que acompañan a la pieza», destacó la madre abadesa, Micaela Velón. Los materiales empleados en los belenes son muy diversos: oro, plata, marfil, cristal, porcelana, piedra, barro, hierro, plástico, paja, alubias, bellotas, piñas, papel, material reciclado, cera, sal, azúcar, golosinas, piedra, hierro, distintos tipos de madera, hilo, entre otros. Los belenes se exponen en un marco incomparable, en uno de los conventos de clarisas más antiguos de España, fundado en 1255 por la reina de Portugal. Uno de los belenes que más gusta a la madre Micaela es el de Ferrándiz, tallado en madera, pues le evoca a su infancia. Todos los años recibe alguna figura para completar este belén.

Las Clarisas dedican su vida a la oración y al trabajo, que realizan en el obrador del monasterio y en el albergue y hospedería, donde atienden a los peregrinos y visitantes. Se trata de una comunidad formada por 14 religiosas, que desde su sencillez y entrega están inculcando el verdadero sentido de la Navidad, que tiene su centro en el Misterio de Belén.