Patrimonio en blanco y negro

El sacerdote Miguel Ángel Ortiz Nozal publica 400 dibujos de los 2.000 que ha hecho sobre monumentos palentinos, la gran mayoría religiosos

FERNANDO CABALLEROPALENCIA
Esclusa de Herrera de Pisuerga./
Esclusa de Herrera de Pisuerga.

Conocido por publicar los 'Apuntes históricos' de Herrera de Pisuerga (100 números) y de Alar del Rey (40), entre otras publicaciones, el sacerdote Miguel Ángel Ortiz Nozal ha dado a conocer a sus 86 años una afición que le ha perseguido desde niño, pero que no podía cultivar con más intensidad por su dedicación a los estudios eclesiásticos: el dibujo. Ha dibujado desde niño, y sus temas preferidos son los monumentos palentinos. Ha acumulado una colección de 2.000, que conserva en álbumes, y ahora ha seleccionado 400 para publicar en el libro titulado 'Monumentos palentinos', en una edición de Roberto Gordaliza, con el que ha colaborado en algunos libros.

«Desde niño he mantenido el hábito del dibujo, pero carezco de una formación artística», reconoce el sacerdote, que nació en el barrio de la Estación de Alar del Rey en 1927. «No tuve posibilidad de aprender a pintar. Hasta los 14 años viví en el pueblo, y a esa edad ingresé en el Seminario, para dedicarme íntegramente a los estudios eclesiásticos, y solo en los ratos libres he practicado el dibujo», explica Ortiz Nozal. Le gusta dibujar sobre todo monumentos, pero también ha cultivado los bodegones, explica.

La fuente de inspiración para reflejar la amplia colección de monumentos es el catálogo de fotografías que atesora la Delegación Diocesana de Templos y Casas, aunque tampoco oculta que en algunos se ha inspirado en los pintores palentinos que han trabajado la plumilla. También emplea fotografías recientes.

Casi todos los monumentos del libro son religiosos, pero hay algunos que no, como las bodegas de Alar del Rey, el escudo de Colmenares de Ojeda, los castillos de Belmonte de Campos y Ampudia o las esclusas del Canal de Castilla. «Cuando comencé a pintar la colección, dibujaba con plumilla, pero ahora utilizo el 'rotring' sobre un papel especial», explica el sacerdote.

Miguel Ángel Ortiz cumple con este trabajo, además de satisfacer una afición, una misión concreta. «Quiero preservar la memoria de la riqueza patrimonial de nuestros pueblos, aun los más pequeños e insignificantes. Se ha producido un resurgir del apego a estos monumentos en el medio rural. Para muchos pueblos, lo único que tienen para mostrar es su iglesia, y me gustaría dejar constancia de este patrimonio», asegura el religioso, que defiende también que los templos y ermitas repartidos por la provincia constituyen «una manifestación de que los pueblos están vivos».

El trabajo del sacerdote se difunde también a través de la página web de la Diócesis, en la que cada día aparece desde el mes de mayo un dibujo suyo. Después de ver su obra publicada, no lamenta haber llegado a más en el mundo del arte. «Me inicié al óleo, pero lo dejé porque al no tener ninguna formación pictórica no me convencía», señala.

Miguel Ángel Ortiz es sacerdote desde hace 60 años. A los 14 ingresó en el seminario. Se ordenó en 1953 y sus destinos han sido numerosos: Liébana (Cantabria, cuando pertenecía a la Diócesis de Palencia), San Llorente de la Vega, Olmos de Pisuerga y Naveros de Pisuerga (estos tres pequeños pueblos palentinos pertenecían hasta 1955 a la Diócesis de Burgos), Ventosa de Pisuerga, Orbó y Vallejo de Orbó, Aguilar de Campoo y Herrera de Pisuerga, donde se jubiló en 1996. Jubilado y en Palencia, Ortiz Nozal ha trabajado como auxiliar del archivo catedralicio y en la Secretaría de Vicaría. El sacerdote palentino ha sido el autor de los 'Apuntes de Historia de Herrera de Pisuerga' (100 números) y de los 'Apuntes de Alar del Rey' (40 números), y con Roberto Gordaliza ha colaborado en 'Boedo-Ojeda y Ribera. Apuntes de Historia, Arte y Toponimia' (2004) y 'Artesanos siglos XVI-XVIII en Boedo-Ojeda' (2010), estudio que se centra en los campaneros, organeros, pintores, escultores, ensambladores, bordadores y plateros.

Fotos

Vídeos