La plaza de España estrena la bandera nacional entre el cariño de los palentinos

Miles de personas arropan al Ejército como símbolo de unidad con aplausos y vivas a España

FERNANDO CABALLEROPALENCIA

Con puntualidad y disciplina castrenses, la ciudad de Palencia vivió en la tarde del viernes un acto sencillo pero solemne, y sobre todo popular, de homenaje a la bandera nacional. La plaza de España se ha hecho aún más española desde ayer con una bandera de 25 metros cuadrados ondeando sobre un mástil de 14 metros de altura.

La plaza lleva el nombre de España desde mediados de la década de los sesenta del siglo pasado anteriormente se denominaba así otro enclave más pequeño, junto a San Pablo, al que se le puso el nombre de Juan XXIII, y se trasladó el de España al cruce de Modesto Lafuente con las avenidas de Valladolid y República de Argentina, pero nunca había tenido más símbolo de lo español que la celebración en la fuente de los éxitos de la selección nacional de fútbol.

Desde este viernes, ya ostenta el símbolo más apropiado para la plaza: una gran bandera rojigualda, que fue izada con todos los honores, militares y populares.

Miles de personas se congregaron en la plaza y en las calles y avenidas que la cruzan para seguir el acto, aplaudir en los momentos más solemnes y gritar vivas a España y al Ejército.

Treinta minutos duró un acto que consistió en el izado de la bandera, el homenaje a los caídos por España y un desfile militar, y en el que participaron unas 120 personas, entre militares y civiles.

Los protagonistas fueron una unidad militar, que rindió los honores reglamentarios de ordenanza a la bandera nacional, compuesta por la Escuadra de Gastadores de la Unidad de Apoyo de la Jefatura de la 4ª Subinspección General del Ejército (con sede en Valladolid), la Banda de Guerra y Unidad de Música del Cuartel General de Fuerzas Pesadas (Burgos), dos secciones de honores de la 4ª Subinspección General del Ejército (la Unidad de Servicios de Acuartelamiento El Empecinado, ubicada en Santovenia de Pisuerga (Valladolid), y la Unidad de Servicios de Acuartelamiento La Rubia, ubicada en Valladolid.

La formación castrense, que partió del patio del colegio Marista Castilla, discurrió por la plaza, donde le esperaba el jefe de la 4ª Subinspección General del Ejército y Comandante Militar de Valladolid y Palencia , Aurelio Quintanilla Burgos. Tras revisar a la unidad y saludar a las autoridades, llegó la bandera, que portaban cinco cabos y ocho alumnos de sexto de Primaria, primero y segundo de la ESO y segundo de Bachillerato del colegio Marista, en representación de la ciudad. Cuando la bandera comenzó a desfilar desde la República de Argentina, ya se oyeron los primeros aplausos, que se intensificaron a medida que la enseña llegaba al centro de la plaza.

El izado de la bandera se desarrolló con el más absoluto silencio y respeto por parte de las miles de personas congregadas y la entonación del himno nacional. Aplausos de nuevo, muchos, y vivas a España entre el público. Un locutor que relataba el acto recitó entonces el emotivo texto castrense conocido como el 'Verso a España'. La retirada de la fuente de los militares y de los jóvenes portadores de la bandera fue respondida también con aplausos.

Terminado este momento, se inició el homenaje a todos los caídos por España de todos los tiempos, según insistió el locutor, que fue precedido por la presentación de las guías-estandartes. La ofrenda de una corona de flores bajo un monolito a los caídos desmontable en él se leía 'Honor y gloria a los que dieron su vida por España' fue realizada por el general Aurelio Quintanilla; el alcalde de Palencia, Alfonso Polanco, y el delegado del Gobierno, Ramiro Ruiz Medrano.

Este momento fue seguido también con un escrupuloso silencio, solo roto por el 'Toque de Oración' y la salva final. El acto se cerró con el desfile militar. La tribuna de autoridades se desplazó desde la avenida de Valladolid a la avenida República de Argentina, desde donde siguieron la parada militar, que también fue muy aplaudida. Previamente, los alumnos de los maristas que portaron la bandera recibieron una copia personalidad del 'Verso de España'.

«El Ejército español siente muy de cerca lo que es el cariño, el respeto y la admiración del pueblo». Así se expresaba el jefe de la 4ª Subinspección General del Ejército y Comandante Militar de Valladolid y Palencia, Aurelio Quintanilla Burgos.

El delegado del Gobierno en Castilla y León, Ramiro Ruiz Medrano, destacó la importancia de la bandera nacional como símbolo de unión de todos los españoles y el alcalde, Alfonso Polanco, agregó que ya era hora de que Palencia «se pusiese a la altura de las grandes ciudades que tienen en su plaza la bandera»