Una luz para la fibromialgia

Una segoviana desarrolla una terapia para mitigar el dolor asociado a esta enfermedad

NACHO SÁEZSEGOVIA

Cuentan los afectados de fibromialgia que fundamentalmente sufren cansancio, dolor persistente, rigidez de intensidad variable de los músculos y un amplio rango de síntomas psicológicos como dificultades para dormir, rigidez matutina, dolores de cabeza y problemas con el pensamiento y la memoria. Esta enfermedad es un trastorno no contagioso, está presente en aproximadamente entre el 3% y el 6% de las mujeres jóvenes, comúnmente entre los 20 y los 50 años. No resulta difícil imaginar las dificultades que tienen que atravesar quienes lo padecen, que saben que no tienen cura pero que quizás puedan haber encontrado una esperanza en la investigación que ha realizado Paula Rivas (Segovia, 28 años).

Esta joven, titulada en Fisioterapia por la Universidad San Pablo CEU y doctora en Ciencias de la Salud por la Universidad de Cantabria, obtuvo hace solo unos días la calificación de sobresaliente 'cum laude' y la propuesta por unanimidad para premio extraordinario, por una tesis doctoral en la que defiende en sus conclusiones, principalmente, que la punción seca mitiga el dolor y los síntomas asociados de los enfermos de fibromialgia. El tribunal de la Facultad de Medicina de la Universidad Cantabria aplaudió su estudio, que ha sido dirigido por el profesor Llorca, catedrático del Departamento de Ciencias Médicas y Quirúrgicas, y los doctores Casanueva y González-Gay, del Servicio de Reumatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla.

Paula Rivas ha conseguido demostrar que una hora a la semana de terapia con punción seca, durante seis semanas, es eficaz y segura para el tratamiento del dolor y de otros síntomas asociados a la fibromialgia, como los anteriormente expuestos. La punción seca, en la que la doctora Rivas está especializadam es una técnica de fisioterapia invasiva que consiste en introducir en el cuerpo humano, más concretamente sobre los 'tender points' o puntos gatillo una aguja de acupuntura sin añadir sustancia alguna. Alivia, así, el dolor de los enfermos de fibromialgia que no responden a la terapia farmacológica convencional.

Cerca de cuatro años

En su investigación, que duró cerca de cuatro años, esta fisioterapeuta segoviana incluyó 120 pacientes diagnosticados de fibromialgia, de acuerdo con los criterios de clasificación del Colegio Americano de Reumatología de 1990, que no habían respondido a ninguna de las terapias utilizadas previamente y presentaban una fibromialgia de gran severidad. La doctora Rivas considera que «nuestro ensayo establece un cambio de paradigma sobre la utilización de esta técnica». «Estudios previos», añade, «habían demostrado su utilidad para el síndrome de dolor miofascial y otros procesos dolorosos localizados como la lumbalgia. Tras nuestro estudio se demuestra utilidad para el dolor crónico generalizado».

Ahora, esta segoviana quiere poder comprobar cómo funciona de manera regular esta terapia. Todavía no tiene decidido cuál va a ser su próximo destino, pero tiene claro que quiere dirigir sus pasos hacia la investigación y la docencia. De momento, su primer gran trabajo ha tenido un gran reconocimiento.

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