“Debemos de ser de los únicos ayuntamientos con dinero a plazo fijo”

Miguel Ángel del Egido, alcalde de Santa María del Páramo

LEÓN
“Debemos de ser de los únicos ayuntamientos con dinero a plazo fijo”

Santa María del Páramo es el centro neurálgico del Páramo, una de las comarcas más prósperas de Castilla y León, tal y como asegura su regidor, Miguel Ángel del Egido. El alcalde, del PP, lleva desde 1999 en el puesto y sus seis concejales le dieron de nuevo la mayoría en 2011 (frente a tres de UPL y dos del PSOE). Diputado provincial, el dirigente descarta obtener más responsabilidad en el partido porque quiere dedicarse a su municipio, que vive por y para la agricultura.

-¿Qué balance hace de los dos primeros años de mandato?

-Es positivo, porque estamos cumpliendo el programa electoral con el que nos presentamos, que tenía bastantes puntos. Vamos bastante bien, hay alguno que tiene algún problema porque estaba condicionado a desarrollos urbanísticos. Pero en todos aquellos que dependen del Ayuntamiento y no de terceros están avanzados. Y los demás queremos acabarlos antes del fin de la legislatura. Siempre ocurre lo mismo en política, los primeros años son de tránsito, para pedir una subvención o llegar a la administración, y son los dos últimos años en los que se culminan los proyectos.

-¿Cómo es la situación económica del Ayuntamiento?

-Es aceptable, porque podemos estar entre los diez mejores de España de ayuntamientos con más de 3.000 habitantes. Estamos muy saneados.

-¿Tiene deuda el Ayuntamiento? ¿Os habéis acogido a algún crédito ICO estos últimos años?

No hay deuda y tampoco hemos pedido ningún crédito. Debemos de ser de los únicos ayuntamientos que tenemos dinero a plazo fijo. Tengo ahora mismo varias ofertas para 2,5 millones de euros. Estamos lo suficientemente saneados y tenemos la suficiente capacidad económica para cualquier partida sin tener que acudir a las administraciones.

-¿Qué proyectos hay en marcha y cuáles se van a efectuar al final del mandato?

-Estamos supeditados al cambio de la ley, porque si ahora nos metemos a dar un servicio que dentro de cuatro meses te dicen que no lo puedes dar porque no tienes la superficie suficiente Así que estamos pendientes de eso, porque no sabemos qué va a pasar. Tenemos un centro de día para enfermos de alzheimer, con unos 40 usuarios, porque no sólo son de Santa María, sino de todo el Páramo, donde hay más de 12.000 habitantes. Queríamos hacer una ampliación de ese centro y ya estamos en contacto con gente que tiene esos terrenos cerca del centro. Pero está todo ralentizado. Vamos a hacer una modificación de las piscinas municipales, supongo que a final de año para que estén para la próxima campaña y queríamos empezar un polígono residencial, donde hay una junta de compensación. Ahí hay una laguna antigua y alrededor de ella queríamos construir unos bungalows para compartir con una zona de camping. Eso completaría el balneario que tenemos, el mayor de Castilla y León. Esos son los mayores retos que tenemos, aunque seguimos arreglando calles y plazas.

-¿Ha afectado de alguna forma la crisis al Ayuntamiento?

-Sí, evidentemente hay una partida presupuestaria, la de construcciones y obras, que ha disminuido considerablemente. Pero no nos ha afectado tanto porque nunca hemos sido un municipio donde el desarrollo urbanístico era bestial. Evidentemente se hacían casas y había una parte importante que entraba, pero no teníamos una gran dependencia como en el alfoz de León. Aquí era el 10 o el 15 por ciento y ahora es el 5. No se hacen promociones de viviendas, pero sí casas unifamiliares. Ten en cuenta que estamos hablando de una de las zonas más ricas, Santa María y su entorno. Es un oasis financiero, comparable a las zonas de El Ejido. Tenemos la agricultura extensiva más importante de Castilla y León, por ejemplo en el cultivo de maíz, que antes era Zaragoza, por lo cual la economía de la zona está bien.

-¿Sigue siendo por tanto la agricultura el motor económico del municipio?

-Sobre todo somos un municipio de servicios de cualquier tipo, desde el agricultor que viene a arreglar una máquina hasta alimentación. La verdad es que esta zona del Páramo, con todas las explotaciones que tiene que se han ido modernizando, es lo mejor que tiene. Siempre he defendido que había tres patas en este tema y que sin ellas se iba a acabar. Esto lo empecé a decir en el año 99 y por ahí han ido los tiros. Una era la modernización del regadío, donde estamos metidos y ha habido una inversión brutal en esta zona, sobre 200 millones de euros. La concentración parcelaria, que ya no se entendían fincas de una o tres hectáreas, había que buscar bloques más homogéneos. Estamos en ello, porque en alguna zona ya se ha hecho una reconcentración, ya que hicimos una en los 60 o 70. Falta una tercera, en la que es cierto que los agricultores son más reacios pero creo que entrarán, que es la alternancia de cultivo. Aquí se sigue siendo controlado por la trilogía maíz, remolacha, leguminosa. Pero hay que entrar en otra variedad y no ser tan dependientes de las bolsas de Chicago. La administración se ha dado cuenta en las dos primeras y en la tercera se dará cuenta el agricultor.

-¿Provoca mucha incertidumbre los cambios en los precios o en la PAC?

No. Aunque evidentemente estamos más preocupados por la PAC y los precios del cereal que la zona de los mineros, pero creo que los agricultores han estado acostumbrados a precios bajos. Ahora estamos en los máximos. Hemos trabajado siempre en precios que rozan la rentabilidad, así que ahora es mejor. Nos acostumbraremos cuando baje, porque esto es un negocio. Por ejemplo la patata se vende por ahí a un euro y hace poco estaba a 20 céntimos.

-¿Se buscan desde el Ayuntamiento otras alternativas para hacer más variada la economía del municipio?

-El Ayuntamiento lo que tiene que dar es servicios, porque lo de crear empleo y otras empresas cuando das un servicio, lo que quieres es que sea rentable. Lo que sí buscamos es que se puedan tener los servicios que en una ciudad, como la piscina cubierta. Otra cosa es que el Ayuntamiento quiera buscar otras opciones, como el spa, porque lo podemos vender como una cosa diferente.

-¿Cómo está funcionando el balneario?

Está funcionando bien. Cuando lo abrimos estábamos pasando un momento complicado, en agosto de 2011. Estamos en plena crisis y esto es un lujo, como cuando la señora iba dos veces a la semana a la peluquería y ahora va una vez cada quince días. Y encima a la barata, no a la cara. Esto es parecido, pero cuando lo abren y lo gestiona la empresa en el estudio, nos marca los objetivos de ir creciendo poco a poco, y a los cinco años llegar a los 300 socios. Llevamos dos años y estamos en 330 socios. Sí es cierto que va mejorando, se está equilibrando la cuenta, porque al principio los gastos eran mayores. Además, dos o tres meses antes de abrir, cuando estaba la puesta a punto, la empresa dio a quiebra.

-¿Qué tal es la relación con la oposición?

-La oposición hace su trabajo, el de control y fiscalización, y no tengo especial confrontación con ellos. Sí lo tenemos en lo político, pero en lo personal seguro que no. Cada uno tenemos una visión en lo político, pero la relación es sobre todo fluida. A veces les digo que tenían que estar en otro ayuntamiento para que supieran lo que hay, porque en cualquier momento les damos todo lo que piden y en otros consistorios no.

-¿Es más fácil gobernar en un Ayuntamiento como Santa María en el que la situación es mejor?

-Es más tranquilo. He estado en el otro extremo, en momentos complicados. Hubo épocas en las que estábamos agobiados con algunos temas, no llegaba el dinero y te quitaba el sueño. Ahora duermo tranquilo en ese aspecto, porque el tema económico no me quita el sueño. Así que hay más tranquilidad.

-¿Esa tranquilidad no le anima a tener más relevancia en el partido?

-No, no. A mí lo que me gusta es el pueblo, entré en política por eso, nada más. De hecho no fui del PP hasta después de varios años de alcalde. Siempre dije que mis límites políticos se acababan en la carretera de circunvalación. Pero eso un día me lo tuve que comer, porque en los partidos hay presiones y esas cosas. La presidena quería que llevara algunas cosas en la Diputación. Pero no tengo ganas ni intenciones, ya tengo suficientes responsabilidades.

-¿Ayuda para gobernar que en la Diputación, la Junta y el Gobierno esté el PP?

-Es más fácil llegar, aunque hace unos diez años sí, porque si conocías a los directores generales, a la alta política de la Comunidad Autónoma, pues sí era importante. Ahora no es importante porque no hay un duro. Aunque conozcas a los consejeros, te van a decir que no hay un duro para hacer una carretera. Ese trato sólo sirve para ir a saludarles.