La Diputación pide a Affinsa que retire la publicidad sobre Naturávila

La empresa anunciaba el complejo de la institución provincial como la Ciudad Internacional de la Juventud y la Familia

PABLO GARCINUÑOÁVILA
Web de Affinsa, donde presenta Naturávila como la Ciudad Internacional de la Juventud y la Familia./
Web de Affinsa, donde presenta Naturávila como la Ciudad Internacional de la Juventud y la Familia.

El presidente de la Diputación, Agustín González, va a requerir a la empresa Affinsa que, para evitar «malas interpretaciones», retire la publicidad de su web en la que anunciaba Naturávila, complejo de la institución provincial, como la Ciudad Internacional de la Juventud y la Familia. Afirma que «no existe ningún compromiso adquirido» con esta compañía.

González ha señalado que el asunto se abordará el lunes en la próxima Junta de Gobierno. Por su parte, el gerente de Naturávila, Víctor Acebes, ha asegurado que las actas de 2010, 2011 y 2012 que recogen los intentos por optimizar las instalaciones «avalan la total transparencia y rigor por los que se rigen tanto el Consejo de Administración, como la Junta General, donde están representados todos los grupos políticos de la Diputación». «Todo el contenido de las actas está aprobado por unanimidad en las sesiones celebradas», añade el presidente de la Diputación, quien insiste en la presencia de PSOE e IU en estas reuniones.

Estudios «sin compromiso»

Los contactos de la Gerencia de Naturávila con Affinsa comenzaron a finales de 2012, cuando la empresa mostró su interés por poner en marcha una ciudad mundial de la juventud, aunque las instalaciones abulenses se les quedaban pequeñas «en todos los aspectos», pero valoran su experiencia con niños y la buena situación geográfica.

Agustín González decidió entonces conceder un año, «con las condiciones que se establezcan por dicha entidad», para que Affinsa haga los estudios que tengan por conveniente, «sin más compromisos». «En su momento, si se decide ceder la gestión de todo o parte, se optará por esta u otra empresa con las condiciones que convengan a la Diputación. Esta decisión, según informan desde la institución provincial, fue ratificada por el PSOE.

Espacio público

Sin embargo, el portavoz socialista en la Diputación, Tomás Blanco, ha asegurado este jueves que su partido no permitirá que la empresa «se apropie de las instalaciones de Naturávila» y exigirá en Junta de Gobierno que se haga un requerimiento a Affinsa «para que quede claro la imposibilidad de disponer de la imagen y de las instalaciones del complejo público».

Blanco, que relaciona a la empresa con el movimiento religioso Legionarios de Cristo, cree que «no se puede permitir que una dotación pública, con una inversión también pública de 30 millones de euros, sea utilizada de esta manera». «La filosofía de este sitio ha sido de vocación y servicio a la provincia, actuando como lugar de encuentro, ocio y aprendizaje de los escolares de nuestro y de otros territorios, y proyectando también una imagen turística y de modernidad hacia el exterior», añadió. En su opinión, «esta premisa se ha visto puesta en entredicho por la aparición de publicidad en la página web de Affinsa, en la que oferta el complejo Naturávila como si fuera de su propiedad, lo tuviera alquilado o pudiera disponer de él en su totalidad».

Explicaciones y actuación

Por su parte, el portavoz de IU en la institución, Santiago Jiménez, ha señalado que «la Diputación Provincial debe clarificar a los abulenses el futuro de Naturávila y tomar las medidas legales que sean oportunas» contra la empresa privada, que reconoce en su web estar trabajando en un proyecto «pastoral».

«Entendemos que Affinsa ha caído en una apropiación indebida de un bien público, propiedad de la Diputación Provincial, y por lo tanto de todos los abulenses, los cuales han recibido con cierta inquietud la propuesta que dicha empresa presenta en su web», señala Jiménez. En su opinión, «una institución pública no puede quedarse de brazos cruzados ante hechos como los que estamos presenciando, en los que una entidad privada utiliza indebidamente bienes públicos en pro de un interés particular».