La nueva ordenanza municipal de Ruido prevé sanciones de hasta 300.000 euros

La norma establece la obligación de realizar estudios acústicos previos para la concesión de las licencias de obra y de primera ocupación

MIGUEL ÁNGEL LÓPEZSEGOVIA

La nueva Ordenanza denominada de Ruidos y Vibraciones, aprobada el pasado 31 de mayo por el pleno del Ayuntamiento de Segovia con los votos en contra del grupo municipal del PP, sustituye a las dos normas municipales que estaban vigentes, la de ruidos de 1987 y la que se refiere a vehículos de motor de 2007, y establece varias novedades, entre ellas la que impone la obligación de realizar la zonificación acústica del suelo urbano y urbanizable en cada modificación o revisión del planeamiento urbanístico. También será obligatorio que los promotores de nuevas construcciones realicen estudios acústicos previos para obtener la licencia de obras, así como la de primer uso, tanto en edificios destinados a viviendas, usos hospitalarios, asistenciales, educativos o culturales.

La concejala de Medio Ambiente, Paloma Maroto, destaca que la norma supone «la adaptación de la Ley 4/2009 del ruido de Castilla y León a la realidad de la ciudad» y que lo más novedoso es todo lo que se refiere a «la necesidad de realizar estudios previos en las revisiones del planeamiento urbanístico y en todos los proyectos de construcción», lo que implica un control del cumplimiento de la normativa y de los niveles de aislamiento por los promotores de las edificaciones, ya que deberán obtener un certificado de idoneidad.

Aislamiento de locales

La ordenanza también establece un control de las actividades de emisión acústica y añade un grupo más a los dos que fija la ley regional, pues si ésta indica las actividades con y sin música la norma municipal añade las relativas a las actuaciones musicales en directo, de manera que los locales deberán tener un mayor aislamiento además de los correspondientes limitadores de potencia. No obstante, advierte Maroto, «hemos sido flexibles para que, dada la situación actual de la economía, los titulares de los locales con actividades musicales puedan disponer de un mayor plazo para realizar la adecuación, que es de seis años a partir de la publicación de la ley, es decir, hasta 2015».

En los locales con instalaciones musicales, la obligación de tener los aislamientos y los limitadores de potencia adecuados la hace extensiva la ordenanza a los cambios de titularidad y exige que se aporte una certificación sobre su correcto funcionamiento.

Hay un apartado en la norma que prevé la suspensión provisional de los valores límite de inmisión sonora para los actos «de especial proyección oficial, cultural, deportiva, religiosa o social», que en los casos concretos requerirá la autorización de la Alcaldía o de la Junta de Gobierno Local previo el informe técnico correspondiente y que, de forma indefinida, está establecida para las fiestas, actos y manifestaciones culturales organizadas por el Ayuntamiento, como las fiestas patronales o las organizadas por los barrios, los actos oficiales de Semana Santa, los fuegos artificiales y el tañido de campanas de los templos e iglesias.

Control de vehículos y comportamiento ciudadano

El capítulo séptimo está dedicado al control del ruido de los ciclomotores y vehículos a motor y establece las pruebas de control que podrá realizar la Policía Local y las causas de inmovilización y retirada de los vehículos. El octavo, sobre otros emisores acústicos, regula el comportamiento ciudadano en las calles y espacios públicos y prohíbe, entre otras cosas, gritar, vociferar o cantar, especialmente en horario nocturno (de 22:00 a 8:00 horas); explotar petardos o elementos pirotécnicos fuera de los lugares y ocasiones autorizados, y utilizar equipos de sonido a elevado volumen.

Otro apartado regula la convivencia en el interior de edificios de viviendas y prohíbe, en general, realizar actividades que perturben el descanso ajeno (como fiestas, juegos, tocar instrumentos musicales o vociferar, si molestan a los vecinos). Además, establece reglas para que los propietarios de animales domésticos impidan que molesten y, entre otras cuestiones, regula que los servicios de limpieza viaria y recogida de basura se realicen con las medidas necesarias para minimizar los ruidos, al igual que las actividades de carga y descarga, y los niveles sonoros máximos de las alarmas.

Infracciones y sanciones

La inspección de actividades sonoras podrá realizarla el Ayuntamiento de oficio a instancia de parte, es decir, por denuncia. La ordenanza califica de infracciones leves incumplir los horarios de una actividad, causar molestias por ruidos con las ventanas abiertas, realizar cuatro denuncias infundadas, no presentar el contrato del servicio de mantenimiento de los equipos musicales, instalar equipos de voz o aparatos de radio y televisión en la vía pública sin autorización, gritar o vociferar, poner en volumen elevado los equipos de música de los vehículos, etcétera.

Las infracciones graves van desde incumplir las condiciones acústicas establecidas en las licencias, a superar en más de 5 decibelios y hasta 10 decibelios los límites sonoros a circular con 'escape libre' o con silenciador manipulado o no comparecer a una inspección. Las muy graves son superar los límites en más de 10 decibelios, romper los precintos del Ayuntamiento o cometer dos faltas graves en el plazo de dos años. En la escala de sanciones, la ordenanza establece que las faltas leves podrán ser sancionadas con multas de 50 a 600 euros, las graves de 601 a 12.000 euros y las muy graves de 12.001 a 300.000 euros.

Periodo de alegaciones

La norma estará en exposición pública durante treinta días, a partir de su publicación en el Boletín Oficial de la Provincia, para que los vecinos e instituciones puedan presentar las alegaciones que consideren. Maroto destaca que «estamos abiertos a estudiar las propuestas razonables para, entre todos, mejorar la ordenanza», e invita «a todos los segovianos a que consulten el texto inicial aprobado que está disponible en la página web del Ayuntamiento».