La llamada de la montaña

Jokin Lizeaga y Nuria Domínguez vencen en la Integral de Valdecebollas más multitudinaria de la historia

JUAN J. LÓPEZBARRUELO
Salida de la Integral de Valdecebollas. / Fernando Cuevas/
Salida de la Integral de Valdecebollas. / Fernando Cuevas

Jokin Lizeaga no quiso desaprovechar la ocasión. Coloreó la sexta edición de la Integral de Valdecebollas con su participación y con su posterior victoria. Lo mismo hizo Nuria Domínguez, que volvió a ser profeta en su tierra, en una carrera por la Montaña Palentina a la que le tiene cogido el pulso.

Los dos corredores, acostumbrados a destacar cuando la montaña se empina también cuando desciende, fueron los abanderados de una prueba que aunó la destreza de los profesionales con las ganas de los corredores más o menos aficionados, pese a esa «dureza» a la que aludió Lizeaga en la línea de meta.

La Integral, enmarcada en la VIII Copa de Castilla y León de Carreras por Montaña, alcanzó los casi dos centenares de participantes, entre los que se atrevieron con la modalidad de 42 kilómetros y los que se probaron con la de catorce. Destreza, velocidad y mucha ambición en el alto de Valdecebollas. «Ahí es donde empieza de verdad la carrera», describió Manuel Merillas, leonés afincado en Aragón y segundo clasificado.

Los dos corredores protagonizaron cuatro kilómetros iniciales en los que el crono invitaba a creer en un récord de la cita palentina. Sin embargo, Jokin dejó a Manuel y rebajó la barrera de las cuatro horas. «Está a otro nivel», admitieron sus rivales en la llegada.

Subió, bajó y serpenteó en la cresta de la sierra entre los monumentales molinos de viento. Precisamente, este fenómeno y la sensación gélida en La Escalerilla fue lo más destacado por unos deportistas que se mimetizaron con el espectacular paisaje del entorno de Barruelo de Santullán. Hundieron sus zapatillas en el todavía embarrado recorrido, fruto de una primavera húmeda y se las vieron y desearon para no encorvarse en ese ascenso de 2.200 metros, compensando por otros dos mil metros de descenso. Fue en esa última bajada de más de dos kilómetros donde muchos participantes se jugaron el tipo para limar esos minutos a un cronómetro que lo inauguró Jokin con 3 horas y 49 minutos y que lo cerró el último participante, con más de siete horas de carrera en sus piernas. Un canto al desafío.

Al corredor vasco le hizo sombra Nuria Domínguez, miembro de la selección de Castilla y León de esta disciplina, y que disfrutó de esta cita organizada por el Club de Montaña La Escalerilla y la Federación de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo (Fdmescyl). La palentina se impuso con un tiempo de 4 horas y 58 minutos, seguida de las también corredoras del combinado regional, Mar Ferreras (5 horas) y Alma de las Heras (5:21).

En la media integral, que comenzó en el refugio de La Collada, el vencedor fue José Javier Gómez (1:14:29), de La Escalerilla, seguido muy de cerca por su compañero Rubén López (1:14:48). Los corredores locales estuvieron acompañados en el podio por Alicia Reguero (2:07:55) y Eva Rodríguez (2:29:37). Fueron los protagonistas de una prueba que superó su techo y ya piensa en una nueva llamada de la montaña.

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