Varios desprendimientos afectan de nuevo a la fachada del edificio de la Universidad de Valladolid

El monumento permanecerá vallado hasta que se tome una decisión sobre el tipo de rehabilitación que debe acometerse

A. G. ENCINASVALLADOLID
Fachada de la Universidad en obras / R. Gómez/
Fachada de la Universidad en obras / R. Gómez

Observada de refilón, con la prisa cotidiana, la fachada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valladolid parece firme, impertérrita ante el paso del tiempo. Con la mirada más pausada, la imagen de la Sabiduría humillando a la ciega Ignorancia le confiere, además, un aire autoritario, indestructible.

Y sin embargo es frágil.

Los desprendimientos de piedras se han sucedido en los últimos meses, puede que a causa de esa lluvia incesante que, mezclada con el CO2 que deja la contaminación, actúa como un ácido sobre la piedra caliza de la histórica fachada. El caso es que uno de esos trozos de piedra, el que ya puso en alerta a la sección de Patrimonio de la Universidad, tenía un peso de seiscientos gramos.Esa fue la última advertencia de que había que hacer algo con urgencia. «Dimos la orden de cerrar la puerta y poner un vallado, porque puede suponer un riesgo para las personas que pasan por allí a diario, y además vamos a hacer un estudio en profundidad por parte de equipos técnicos ajenos a la Universidad para ver cuál puede ser el estado de la fachada y el coste de su reparación o rehabilitación», explica Antonio Orduña, vicerrector de Patrimonio de la UVA.

La situación no es nueva, aunque sí parece haberse agravado con este invierno de lluvias incesantes que ha vivido Valladolid. «La fachada tiene problemas desde hace bastante tiempo, desde el 2009, concretamente. Ese año hubo un primer informe que hizo la Unidad Técnica, que decía que había algún deterioro en la fachada, líquenes y demás, pero no una patología importante», explica Orduña. Hace tres años se detectó un desprendimiento, pero «cayó hacia el interior, hacia el tejado, y no originó ningún problema, eran piedras pequeñas», señala el vicerrector.

El temor a que los desprendimientos produjeran lesiones a alguien ha sido lo que ha llevado a colocar un vallado que, por ahora, no tiene fecha de retirada ni mucho menos.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos