Vallelado se incorpora al mapa del voluntariado en la Unión Europea

La Asociación La Tahona, que ha reorientado su rumbo para no desaparecer, espera recibir al primer voluntario en mayo

CRUZ CATALINAVALLELADO
María Eugenia González señala el cartel de la sede la asociación. / C. Catalina/
María Eugenia González señala el cartel de la sede la asociación. / C. Catalina

Creada en 1985, la Asociación Cultural La Tahona, nació para dar cabida a actividades sociales y culturales, junto a la creación de un grupo de danzas y uno de teatro, en un municipio de cerca de 1.000 habitantes, lo que supuso un activismo y motivación para todo el mundo.

Pero el paso del tiempo provocó un estancamiento en las mismas actividades, tales como la Cabalgata de Reyes, talleres infantiles y juveniles, excursiones, marcha en bicicleta de montaña, senderismo o campamentos, lo que le impedía crecer y contribuir a poner freno a la sangría poblacional. En los últimos años, numerosos vecinos, sobre todo jóvenes, se han marchado de la localidad, lo que ha hecho que la población apenas supere en la actualidad los 750 habitantes. Con la asociación cultural en activo, aunque no activa, la junta directiva se planteo: ¿Qué hacer para dinamizarla y dinamizar el pueblo?

Como dice el refrán, no quedaba otra que renovarse o morir, y esa puerta a nuevas actividades se ha abierto a través de la vivencia personal de una de las actuales directivas de La Tahona, María Eugenia González, que durante varios meses realizó el Servicio de Voluntariado Europeo en tierras belgas, a través del Programa Juventud en Acción. Involucrada en la asociación desde hace 12 años, a su regreso a Vallelado María Eugenia González se ha propuesto acercar la denominada 'Educación no formal', todavía una gran desconocida, a la localidad y alrededores, ya que como señala, «En Segovia no hay muchas más opciones de envío y acogida».

Los objetivos primordiales de este salto al resto de Europa son romper la barrera por la situación geográfica y fomentar la participación juvenil, tanto en proyectos locales como de índole mayor. «Vemos que la posibilidad de tener un voluntario con nosotros y hacerle partícipe de nuestras actividades, así como la opción de crear actividades alternativas, va a impulsar un aliento de aire renovado en la localidad», explica la directiva de la asociación.

Moviendo todos los hilos posible, buscando apoyo en instituciones locales, con la presentación del programa y la idea, La Tahona ha conseguido crear el proyecto de acogida, aprobado en la convocatoria de febrero, y está a la espera de recibir al primer voluntario en el mes de mayo, con un voluntariado de al menos nueve meses por tierras segovianas, trabajando en diversos proyectos, tanto para la asociación y suyos propios en el mismo Vallelado, como para la Fundación Persona en el Centro Apadefim de Cuéllar.

Una decena para enviar

Como organización de envío, la asociación valleladense tiene a una decena de futuros voluntarios buscando proyectos para comenzar en septiembre. «Esperemos que tengan suerte, pues están con muchas ganas de vivir la experiencia, ya que todas las referencias que puedan oír acerca del voluntariado dejan buen sabor de boca», explica María Eugenia González.

«Aunque nadie dijo que fuera a ser fácil», gracias al apoyo de los miembros de REVE, conocidos en el evento anual, la participación de este programa europeo ha sido posible y esta siendo más llevadero, «porque cuando comienzas una iniciativa en un lugar donde hablas de ello y la mitad te dan por loco, es muy de agradecer todo el apoyo del exterior», añade.

El programa Juventud en Acción, en el que se incluye el Servicio de Voluntariado Europeo,tiene una duración de cinco años (2007-2013) y está dividido en cinco acciones, que a lo largo del año mueven a miles de jóvenes por Europa, así como por países asociados, bien a través de intercambios, con la promoción de iniciativas juveniles, haciendo formaciones o el servicio de voluntariado.

Todo ello en el marco de la denominada 'Educación no formal', «o lo que es lo mismo, aprender haciendo». Todo esto supone como mucho un gasto del 30% del viaje, puesto que tanto el alojamiento como las dietas y actividades están financiadas por la Unión Europea.

El Servicio de Voluntariado Europeo, que es en el que La Tahona se ha centrado, es algo diferente, ya que tiene que existir un proyecto, un voluntario, una organización de acogida y una de envío. La duración puede ser de entre dos y doce meses, y en este caso el voluntario recibe una pequeña cantidad de bolsillo al mes y el resto de manutención corre a cargo de la organización de acogida.

La Asociación Cultural La Tahona de Vallelado, como organización tanto de envío de voluntarios como de acogida, tiene abiertas sus puertas de su sede a todos aquellos jóvenes del pueblo y la comarca que quieran vivir la experiencia. Para mas información los interesados pueden llamar al teléfono 651.932.797 o enviar un correo electrónico a aclatahona.vallelado@gmail.com.