El Gremio de Libreros no acudirá por segundo año a la Feria del Libro

Su presidente, Marco Antonio Blanco, afirma que la Cúpula del Milenio y el horario de tarde no hacen rentable la asistencia

JESÚS BOMBÍNVALLADOLID
Marco Aurelio Blanco, presidente del Gremio de Libreros. / Antonio Quintero/
Marco Aurelio Blanco, presidente del Gremio de Libreros. / Antonio Quintero

El Gremio de Libreros tampoco llevará sus expositores este año a la Cúpula del Milenio durante la Feria del Libro de Valladolid. Adoptan esta decisión por segundo año consecutivo y después de que esta semana el Gremio de Editores de Castilla y León hiciese público que, a diferencia de la pasada edición, en esta no acudiría por motivos económicos asociados a la restricción de su presupuesto.

Las once librerías asociadas al Gremio han decidido finalmente no estar presentes en este foro. Al rechazo esgrimido el año pasado por el traslado de la feria del Paseo Central del Campo Grande a la Cúpula del Milenio añaden también el del horario de apertura, restringido a las tardes. «Es que allí los comerciantes no lo vemos rentable porque acude menos gente y si encima solo se abre por las tardes, peor aún porque lo que buscamos es que el cliente venga mañana y tarde, no quitar horas a la feria», esgrime Marco Antonio Blanco, presidente del Gremio de Libreros de Valladolid.

Explica que el pasado mes de enero editores y libreros mantuvieron una reunión con responsables municipales en la que les expusieron si de alguna manera podrían participar en la organización de la próxima Feria del Libro, que se celebrará del 26 de abril al 5 de mayo. «Pero la impresión que tuve es que todo estaba ya decidido», asegura.

Marco Antonio Blanco, propietario de la librería Don Quijote, en el barrio de La Victoria, cuenta que tanto a los editores como a los libreros les gustaría sacar sus puestos a la calle si se les propone un lugar adecuado para ubicarlos, «pero no en la Cúpula del Milenio, que se ha demostrado que no es un entorno adecuado para acoger este evento».

Aunque su lugar ideal en preferencia para celebrar la Feria del Libro es la Plaza Mayor, asegura que nunca se han cerrado en banda y se han mostrado dispuestos a estudiar otros lugares alternativos. «Un espacio ideal es la Plaza de España, pero la ocupa el mercado diario de frutas y verduras y no se puede. Allí celebramos el Día del Libro cada 23 de abril y todos los años resulta un éxito de ventas y de público; acude muchísima gente, conseguimos buenas ventas, la gente participa en otras actividades... es todo un acontecimiento en torno al libro».

El portavoz del Gremio no pierde la esperanza de que en la próxima edición de la Feria del Libro haya un entendimiento que en esta edición no ha sido posible. «Estamos luchando por nuestro sector, que atraviesa por un momento muy delicado y necesitamos más que nunca apoyos en lugar de trabas».

Por este motivo tienen puestas grandes esperanzas en el Día del Libro, una jornada que el año pasado les reportó buenas cifras de ventas y les brindó la oportunidad de contactar en la calle con el público lector del que se vieron privados al no participar en la Feria del Libro.

«Desde el Gremio de Libreros de Castilla y León estamos trabajando en proyectos culturales en colaboración con instituciones; hay muchas cosas por hacer», apunta Blanco. Según indicó Blanco, al Gremio de Libreros pertenecen los establecimientos Margen, A pie de Página, Oletvm, En un Bosque de Hojas, Beagle, Eurobook, Clares, Sandoval, Lex Artis, Don Quijote y La Flecha.