Llenan tres contenedores de obra con la basura acumulada en la casa de bombeo de agua para el tren

Los Amigos del Pisuerga piden una solución para el edificio histórico

EL NORTEVALLADOLID
Los voluntarios retiran la basura. / G. VILLAMIL/
Los voluntarios retiran la basura. / G. VILLAMIL

Frigoríficos desguazados, cintas de VHS, colchones, bombonas de butano, televisores, alfombras, informes y recetas médicas en las que aún se pueden leer el nombre de los pacientes, palés, maletas destrozadas, plásticos, sillas sin patas, armarios... Los voluntarios de la Asociación Amigos del Pisuerga, capitaneados por su presidente, Luis Ángel Largo, llenaron ayer tres contenedores de obra con la basura acumulada en la antigua caseta de bombeo de agua que alimentaba las máquinas de vapor de los trenes en el siglo XIX y que se encuentra situada a los pies del Puente Colgante, junto al colegio de las Agustinas.

Durante toda la mañana los miembros de la entidad, ejemplo de civismo altruista y comprometido con el río, le hicieron el trabajo al propietario de esta construcción, el Administrados de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), que durante los últimos años la tenía alquilada a una familia numerosa, que residía en esta edificación en estado ruinoso registrada en el catastro en 1925.

Amigos del Pisuerga reclaman una solución para poner en valor este vestigio de la llegada del ferrocarril a Valladolid.

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