El Palencia Baloncesto no pone la guinda a 2012

El equipo de Lezcano acusa la falta de dirección y acierto en los dos últimos periodos y cae en Alicante

JOTAUVE (OPTASPORTS)ALICANTE
McDermott trata de encestar ante la oposición de Fernández. / Optasports/
McDermott trata de encestar ante la oposición de Fernández. / Optasports

El Palencia Baloncesto cayó en el último encuentro del año 2012 en su visita al Lucentum Alicante. El conjunto palentino siempre estuvo por debajo de los lucentinos, que decidieron el resultado final del partido en unos espectaculares cinco minutos finales. Sin duda, y pese a que no jugará la Copa Príncipe de esta temporada - que disputarán Andorra y Burgos -, el Lucentum reafirmó ante los de Natxo Lezkano su candidatura a un ascenso que en este momento parece ser cosa de tres.

Comenzó el encuentro con cierta igualdad, con los visitantes aguantando el ritmo de un Lucentum que cometió varias imprecisiones en este inicio del choque. Los de Perelló trataron de jugar desde el inicio con sus hombres interiores, algo que sería la tónica durante todo el encuentro, y buscando correr para pillar desprevenida a la buena defensa palentina. Fornás, por parte visitante, aguantó a los suyos en el electrónico, bien secundado por la defensa colectiva de los de Lezkano, que si bien recibió 20 puntos en este primer periodo, obligó al Lucentum a elaborar mucho sus ataques, desgastando a los de Perelló. Y es que pese al resultado final del periodo (20-17 para los locales), el Palencia superó a su rival en rebotes y en valoración, pagando cara su falta de acierto anotadora (acabó con 4/14 ante el aro lucentino, por 6/11 de su rival), lo que le dejó por debajo de un Lucentum que no se encontraba cómodo en la cancha.

El segundo periodo siguió por los mismos derroteros que el primero. Los de Perelló defendían con gran intensidad y buscando correr a la menor ocasión, mientras que el Palencia empezó a buscar a sus interiores más claramente que antes, aunque el Lucentum siguió defendiendo con mucha intensidad bajo canasta, y los de Lezkano sólo anotaban con claridad desde el exterior (25-17, min. 12). Pese a ello, la defensa visitante se mostraba muy segura, impidiendo en todo momento que su rival se distanciara por encima de los 10 puntos en el electrónico. Poco a poco, la defensa visitante cerraba la líneas de pase interiores al Lucentum (especialmente sobre Coppenrath), obligando a Perelló a solicitar tiempo muerto para tratar de encontrar soluciones al espeso ataque alicantino (29-24, min. 16). Tras el minuto de reflexión, la defensa alicantina subió su agresividad, y Natxo Lezkano fue esta vez el que pidió tiempo para tratar de cortar el despegue local (37-25, min. 18). La medida surtió efecto, y con un parcial de 0-8 los visitantes lograron dejar el desenlace del choque para la segunda parte (37-33, a falta de 24 segundos para acabar la primera parte).

Tras el reglamentario paso por vestuarios, la decoración poco cambió. Los locales seguían buscando su juego interior, destacando Middleton al mando de las operaciones, mientras que el Palencia cifraba su suerte al lanzamiento exterior, con Tveidt como máximo exponente. Loos dos equipos trataron de jugar sus cartas, pese al calamitoso arbitraje - que perjudicó por igual a ambos equipos, con desigualdad de criterio en acciones similares durante todo el choque -, que casi logra descentrar a ambas escuadras. Es más, cuando el Palencia bajó su porcentaje, fue cuando la suerte del choque comenzó a decidirse (53-42, min. 27). Los de Perelló se mostraron en este final de periodo muy agresivos en defensa, firmando unos últimos tres minutos en losque se mostraron muy superiores a su rival. Y es que Coppenrath, que había vuelto de nuevo al parquet, centraba toda la defensa de los de Lezkano, que dejaban así sin mucha oposición al resto del quinteto alicantino.

El último y definitivo periodo se inició con los visitantes buscando ataques cortos, con el anotador Bravo al mando del ataque palentino. Pero la defensa alicantina siguió demostrando porque es una de las mejores de la Liga, forzando muchos fallos al ataque de un rival, que, pese a todo, también se fajó en defensa para no dejarse ir en el electrónico (63-55, min. 33). De todos modos, los problemas físicos del único base de la plantilla palentina, Garrido, no le dejaron participar en este cuarto periodo, lo que notó su equipo, pues le faltó orden en ataque en los momentos decisivos del encuentro, forzando a Forcada y a Ott a jugar en esa posición, algo no habitual en estos jugadores. Y es que el Lucentum no bajó la intensidad en estos minutos finales, logrando la máxima diferencia del encuentro justo al entrar en el último de juego (77-57, a falta de 50 segundos para acabar el choque).

Ciertamente, la diferencia final se antoja mucho más grande que lo visto en la pista, pero es que este Lucentum - sobre todo cuando juega en casa - es una máquina que poco a poco va desgastando a su rival, acabando por ganar sus encuentros gracias a la profundidad de su banquillo, lo que le permite subir la intensidad de su defensa cusndo se juega la suerte de los partidos. El Palencia, ni mucho menos, defraudó, pues demostró ser un rival importante en esta Liga, pero poco pudo hacer frente a los de Perelló en estos minutos decisivos.