El 80% de los permisos de fracking en España se han concedido sobre acuíferos

Más de la mitad de los acuíferos afectados son de tipo calcáreo o carbonatado, que resultan especialmente sensibles a la contaminación por los productos químicos que contiene la fracturación hidráulica

ISABEL G. VILLARROELSORIA

Ecologistas en Acción ha hecho pública una investigación sobre la técnica de la fracturación hidráulica en España con motivo de la votación en el Parlamento Europeo sobre esta técnica. Santiago Martín, uno de los participantes en la elaboración del informe final, aclara que «el 80% de los permisos que las empresas extranjeras han solicitado y que han sido concedidos, se ha hecho sobre acuíferos en nuestro país».

En los últimos meses, tanto los gobiernos autonómicos como el central han concedido numerosos permisos de investigación para la fractura hidráulica en diferentes lugares. La fractura hidráulica, o fracking, consiste en la utilización de agua a presión mezclada con productos químicos, que se introduce en el subsuelo con el fin de fracturar los estratos rocosos profundos, y así liberar los gases en su interior, en concreto el gas pizarra que es el gas no convencional buscado. «Soria y Burgos son las provincias de Castilla y León que más permisos acumulan, y no es de extrañar que los ayuntamientos presenten alegaciones contra una técnica que supone graves riesgos para la salud y para el medio ambiente». Sin embargo, según el informe nacional de los ecologistas «entre las áreas más vulnerables se encuentra la cabecera del Ebro; algunos permisos de investigación afectan directamente a parajes de gran interés natural, como por ejemplo las Lagunas de Ruidera, en Ciudad Real, o las Merindades en Burgos, con el consiguiente daño ambiental a los ecosistemas acuáticos».

Ecologistas en Acción ha remitido el informe elaborado a los ministros de Industria y Medio Ambiente, a los presidentes de las Confederaciones Hidrográficas, a los gobiernos regionales, y a todos los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados. La organización solicita que se deroguen todos los permisos de investigación concedidos que se sitúen sobre acuíferos y que no se autoricen nuevos permisos en esas zonas, dado el grave riesgo que supone para la salud y para la preservación del medio natural.

Para los verdes, el Parlamento Europeo «se contradice al votar la comprensión sobre los preocupantes impactos ambientales en la Comisión de Medio Ambirente, y por otro lado, la Comisión de Industria, ensalza los beneficios económicos que el fracking traerá a los países donde se aplique».