Ingresa en prisión el autor del secuestro de un director bancario de Asturias

La Guardia Civil tomará declaración esta semana a los testigos de Matapozuelos que participaron en la liberación del empleado

J. MORENOVALLADOLID
La nave industrial de Matapozuelos sigue precintada por la Guardia Civil.  G. VILLAMIL/
La nave industrial de Matapozuelos sigue precintada por la Guardia Civil. G. VILLAMIL

La titular del juzgado de Instrucción de Medina del Campo ordenó al mediodía de ayer el ingreso en prisión de Óscar R. P., el vallisoletano de 53 años a quien la Guardia Civil detuvo en la madrugada del pasado sábado como presunto autor de un delito de detención ilegal y otro de robo con violencia, cometidos ambos contra el director de una oficina bancaria de Siero (Asturias), al que trasladó desde el Principado en el maletero de su turismo con el objetivo de robarle el dinero de sus cuentas.

El internamiento en la cárcel vallisoletana se decretó tras tomarle declaración en la Comandancia de la Benemérita de Valladolid, sobre unos hechos que comenzaron poco después de las tres de la tarde del pasado viernes, cuando el director de una oficina del Banco Herrero (Grupo Sabadell) fue obligado a introducirse en su coche, un Honda Civic, y tras ser golpeado con una pistola de balines conducido a una antigua nave de Matapozuelos.

La elección de esta fábrica de envasado de piñones la hizo el detenido por ser propiedad de su familia que reside en Olmedo. Tanto víctima como secuestrador se conocían. De hecho, el martes 13 de noviembre el detenido se dejó ver por la oficina de El Berrón, y aprovechó para pedirle si el viernes podía llevarle en su coche hasta Oviedo y meter una bicicleta de su hija en el maletero. Sin embargo, su confianza se vio traicionada y comenzó su odisea, ya que en el trayecto le dijo que se desviase por la carretera nacional para cobrar una deuda, según llegó a relatar el empleado bancario a varios testigos de Matapozuelos después de ser liberado.

Algo más de tres horas de trayecto por la autovía desde Asturias, en el interior del maletero de su propio turismo y con heridas en la cabeza y en manos por los golpes.

Los investigadores del Grupo de Policía Judicial de la Guardia Civil han comprobado que Óscar, tras golpear al director bancario, Francisco G., en varias ocasiones, obtuvo las claves de sus tarjetas de crédito y se trasladó a cajeros de la capital para extraer unos 1.500 euros.

A la espera de que obtener más datos, los agentes no ocultan su preocupación sobre lo que hubiera pasado con el empleado y si al regreso a Matapozuelos no hubiera sido liberado por los vecinos alertados por gritos de auxilio procedentes de la fábrica.

El hecho de que la víctima conociese al captor, y que éste tuviese antecedentes con condenas cumplidas por robos a entidades bancarias en los años 90, plantea interrogantes de cuál habría sido el final del directivo asturiano encerrado en una nave abandonada a 350 kilómetros de su residencia.

Esta semana, los agentes tomarán declaración a clientes del bar El Portalón y vecinos que acudieron a su rescate. Tampoco se descarta, por orden judicial, un registro de las instalaciones para comprobar si sirvieron para ocultar otros delitos.