El Blancos de Rueda ve la luz al final del túnel

Los de Roberto González vencieron al Alicante y convencieron en el último amistoso antes de comenzar la Liga

JUAN POSTIGOÍSCAR
El Blancos de Rueda ve la luz al final del túnel

El Blancos de Rueda consiguió la primera victoria de la pretemporada en el último encuentro amistoso ante el Lucentum Alicante po 84-83, coincidiendo con la llegada de los últimos refuerzos en lo que fue una demostración de que hay esperanza para la Liga 2012-2013. Los recién llegados Hunter, Sinanovic y Renfrou dejaron claro que su desembarco mejorará al equipo, pero además el Blancos de Rueda aprovechó para dejar buenas sensaciones a solo cinco días del comienzo de temporada y, por qué no decirlo, llevarse por tercer año consecutivo el Trofeo Diputación.

Dicho lo cual, el partido comenzó con fuerza, vibrante, con los nuevos con ganas de demostrar que han llegado pisando fuerte. Destacable la presencia de Tripkovic tiró del carro en el primer cuarto, con ocho puntos en los primeros cinco minutos y Hunter, omnipresente en muchos momentos del encuentro. El estadounidense se multiplicó sobre la pista. Rebotes, tapones, arriba, abajo... Visto lo visto ayer, parece el más prometedor de los fichajes. Renfroe, aunque actuó menos de comienzo que su compatriota, dejó ver lo que prometió en su presentación. Una velocidad endiablada y capacidad para acelerar al equipo.

La cuestión es que se veían muy buenos mimbres en este Blancos de Rueda, pero, quizá por pura inercia, el equipo de Roberto González comenzó por detrás en el marcador. El Lucentum se defendía como gato panza arriba. También se le vieron buenas formas al conjunto alicantino, que basa su estrategia en un equipo bien compensado y con un ataque y una defensa con oficio.

Antes del descanso todo cambió. Los de Roberto González consiguieron hacer patentes las buenas sensaciones que estaban dando hasta el momento y consiguieron ponerse por delante mediado el segundo cuarto. Crucial fue la entrada del otro recién desembarcado, Sinanovic. El bosnio dejó patente que sus más de 220 centímetros van a ser todo un condicionante positivo para Roberto González. Por otra parte, el incombustible Nacho Martín también dejó claro que va a ser una de las claves de este equipo junto a Mohammed. Cuando no está sobre la pista el equipo lo acusa, sobre todo en defensa.

Así las cosas, al descanso se llegó con una ventaja mínima de 45-43. Fue a la vuelta de vestuarios cuando Mohammed y Tripkovic se pusieron las pilas y enchufaron sendos triples. El Blancos de Rueda se asentó sobre la pista, empezó a jugar con verdadera comodidad y concluyó el tercer cuarto con la máxima ventaja, nada menos que un parcial de 68-59. En los momentos en los que no estaban Nacho Martín y Hunter era patente que el equipo perdía bastante, pero se supo mantener la cordura gracias de nuevo a Nedzad Sinanovic, que demostró un gran trabajo debajo de la canasta.

Final de infarto

Pero el equipo morado tiene una peculiar forma de ganar. En una especie de señal de lo que puede ser la temporada, el Blancos recibió una espectacular pájara para acabar empatando a 75 puntos a apenas cinco minutos del final y acabar consiguiendo la victoria en los últimos segundos. El Alicante, comandado por Sabat y Kouril, se vino arriba desde la línea de 6,75 y el Blancos, como si alguien le hubiera apagado el interrruptor, empezó a fallar de manera estrepitosa tanto en ataque como en defensa.

Fue entonces cuando Mohammed, el mejor del partido, se echó el equipo a la espalda, en un alarde de orgullo y trabajo, y reactivó la faceta ofensiva del equipo. Era evidente que no iba a ser fácil sacar la primera victoria. El Blancos de Rueda consiguió ponerse a tres puntos de ventaja, 84-81, momento en el que el Alicante anotó dos tiros libres. Era entonces el turno para Mohammed, que terminó como jugador del partido, pero no fue capaz de meter ninguno de sus dos tiros libres que hubieran dado tranquilidad a falta de apenas treinta segundos.

Era el momento de ataque del conjunto alicantino. Amago, intento de triple de Rafa Huertas, tiro... y fallo. Hubiera sido muy cruel para el Blancos de Rueda perder así el último amistoso tras dejar buenas sensaciones a nivel individual y colectivo. Todo un Barcelona espera en el Palau Blaugrana el domingo por la mañana y este pequeño espaldarazo de moral no vendrá nada mal a los chicos de Roberto González.