El Cuatro Rayas Valladolid continúa intratable en pretemporada

Los de Juan Carlos Pastor sumaron su tercera victoria en tres partidos al derrotar al Helvetia Anaitasuna

JUAN POSTIGOVALLADOLID

El Balonmano Valladolid sigue con el rodaje de la temporada. Tras el amistoso disputado el viernes ante el Globalcaja Cuenca, en el que los de Juan Carlos Pastor se impusieron sin mayor complicación, esta vez era el turno del Helvetia Anaitasuna de Pamplona.

Los de Aitor Echaburu se fueron también del Polideportivo Huerta del Rey con una derrota, pero se pueden ir conformes con haber plantado cara al Cuatro Rayas. Si acaso se les puede acusar de falta de actitud y hambre para buscar una remontada, ya que estuvieron por detrás en el marcador todo el partido. A fin de cuentas, no deja de ser pretemporada.

Pero volviendo al Balonmano Valladolid, se siguen viendo detalles que gustan al público que se molesta en ir a ver al equipo, pese al infernal calor que hace estos días en el Polideportivo. Gonzalo Porras sigue creciendo, Peciña mejora y a Roberto Pérez se le ven formas.

Por no hablar del portero César Pérez, ayer titular tras hacer de suplente ante el Cuenca. El chaval estuvo a la altura del partidazo que se marcó en aquel encuentro Yeray Lamariano. Y por otra parte, se ve un juego combinativo, de rápidas contras y eficacia en ataque. Por desgracia, la defensa, ya de por sí algo floja el viernes, fue a peor en esta ocasión. Lo dicho, detalles a tener en cuenta esta pretemporada.

El partido comenzó templado, igualado. Tras el tanteo inicial, con una defensa imprecisa del BM Valladolid que permitía unos contraataques del Anaitasuna, pero gracias a los goles de Eilert y a las grandes intervenciones de César Pérez, los de Juan Carlos Pastor aguantaron el tirón.

Fue entonces cuando hizo acto de presencia Gonzalo Porras. El pivote se echó al equipo a las espaldas y, entre los minutos diez y quince de la primera parte, cooperó sobremanera para que el Cuatro Rayas se alejara hasta la distancia de seis goles. Fue un parcial nefasto para los pamploneses, que estuvieron cerca de diez minutos sin ver portería.

Tras el abuso del Balonmano Valladolid en este primer tramo del encuentro, los de Pastor bajaron una marcha y convirtieron el partido en una balsa de aceite, durmiéndolo para mantener la ventaja conseguida.

Mientras tanto, Gonzalo Porras, tan activo hasta el momento, e Iñaki Peciña, empezaron a encontrar complicaciones para colarse entre la defensa. Resultaba demasiado complicado para los pivotes imponerse a los jugadores del Anaitasuna, demasiado altos y corpulentos.

En este momento fue cuando apareció Fernando Hernández para imponer su veteranía y demostrar que pese a tener 39 años, conserva un estado de forma excelente. Así se llegó al descanso, con un resultado de 16-9 que hacía pronosticar una segunda parte tranquila.

Sí es verdad que huno final feliz, pero lo cierto es que Aitor Echaburu debió echarles una buena reprimenda a sus chicos en el vestuario, porque nada más comenzar el segundo periodo fueron capaces de meter un parcial de 0-4. El Cuatro rayas se dio cuenta de que peligraba la victoria y remontó el vuelo pronto, hasta volver a mantener la ventaja de seis o siete tantos que se mantuvo el resto de la segunda parte.

Tras la vuelta a la tranquilidad, Juan Carlos Pastor echó la bronca a alguno que otro en el banquillo. Está claro que el entrenador quiere ver los amistosos como algo serio, no como un simple partidillo.

El resto del partido fue coser y cantar. El Cuatro Rayas se dejó llevar, cumpliendo y manteniendo la distancia con el Anaitasuna, incapaz de acercarse en el marcador. Ni los tantos de Javier Borragán ni los de Ricard Reig sirvieron en ningún momento para pensar en una posible remontada.

Fue entonces cuando Pastor tuvo un detalle con Nicolás López, Daniel Simón y David Hernández y les dejó jugar los últimos minutos, en un partido que terminó con un tanteo de 31-24. Se cerró así el tercer compromiso del BM Valladolid esta pretemporada, que por el momento muestra buena marcha y buenas sensaciones.