Los funcionarios aseguran ser «el chivo expiatorio de una pésima gestión política»

MARTA MADRUGAPALENCIA

Medio centenar de empleados públicos de centros dependientes del gobierno regional se reunieron ayer en una asamblea celebrada en el salón de actos del servicio territorial de la Junta en Palencia. La asamblea se planteó como una extensión del movimiento reivindicativo 'viernes de negro', con la intención de tomar decisiones y medidas concretas ante los recortes del gobierno nacional.

El clima general de la reunión mantenida ayer fue de enfado por parte de los empleado públicos que acusaron al gobierno central de «una mala gestión política que tenemos que sufrir nosotros». Además, los trabajadores del organismo regional, decidieron reaccionar ante «los futuros recortes y despidos que se prevén que llegarán próximamente», con nuevas iniciativas de impulso local, que se sumarán a los ya conocidos 'viernes de negro'.

Ante la situación de «agravio a las labores de los funcionarios», así como los recortes de la paga extra de navidad, el sector de trabajadores públicos ha decidido llevar a cabo un escrito para exigir que este recorte del 7% de sus nóminas sea invertido en el pago del subsidio por desempleo a las personas que lo necesiten y a la ayuda directa a entidades sin ánimo de lucro. Además, desde la asamblea, se pretende llevar a cabo un boicot a la venta de lotería de navidad.

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