«Magos y dragones pasó de ser un género libre a otro lleno de normas»

El dibujante Jesús Aguado gana el XXVI concurso de cómic Noble Villa de Portugalete

VICTORIA. M. NIÑOVALLADOLID
Jesús Aguado. K.GÓMEZ/
Jesús Aguado. K.GÓMEZ

Hace más amables los problemas de matemáticas y filosofía a los chavales. Sus dibujos acompañan decimales, teorías de física o lecturas literarias. Jesús Aguado (Valladolid, 1976) lleva dos décadas iluminando todo tipo de textos para las editoriales grandes en español. Entre trabajos, se entrega al dibujo hiperrealista o da rienda suelta a sus ideas en cómics, son su terapia y su vocación. De esos laboriosos descansos han nacido casi tres decenas de cómics. El último, 'Chorradas mágicas y hadas en bikini', ganó el XXVI concurso Noble Villa de Portugalete.

«No me salen cosas serias, prefiero el humor, busco la reacción casi física del lector, la sonrisa. Cuando intento hacer un cómic dramático, me sale pretencioso, poco natural». En este caso aplica su sátira suave al género que ha señoreado las ventas en los últimos años, el 'fantasy', que ha sumado dragones, magos, edaa media y juegos de rol. «Durante un tiempo magos y dragones representaron el género de la libertad pero luego se ha convertido en un mundo lleno de normas donde un elfo tiene que ser como te digan. Quería burlarme de cómo tanta emoción se ha convertido en algo cansino y burocrático». Sus viñetas de referencia no están entre los superhéroes de Marvel sino en el cómic europeo, «ese que busca dar reveses a todo pero sin herir al lector».

Las aventuras del antipríncipe Tomas W. Flecher, protagonista del cómic ganador en Portugalete, están contadas por un creador que habla tanto del qué como del cómo, que da la vuelta a una historia medieval para lanzar sus dardos contra la burocracia.