El futuro del balonmano español pasa por Valladolid

Sueñan con poder dar el salto desde la selección júnior a la absoluta, aunque saben que queda mucho camino

J. P.VALLADOLID
El futuro del balonmano español pasa por Valladolid

Son el presente y el futuro del balonmano vallisoletano en el plano internacional. Dos jóvenes jugadores que vienen pisando fuerte y con ganas de llegar lejos. El primero es Gonzalo Porras, que como él mismo reconoce está viviendo ahora mismo en un mundo de fantasía. Tras dos años espectaculares en Barakaldo, comenzará esta temporada formando parte del equipo que le vio nacer deportivamente, el BM Valladolid.

Pero el asunto no acaba ahí. Gonzalo forma parte de la selección júnior de balonmano que acaba de alzarse con el Europeo en Turquía. Para él todo está yendo muy rápido, pues apenas fue hace una semana, el 15 de julio, cuando derrotaron a Croacia en la final por 34-21. Los júnior, selección de chavales nacidos entre 1992 y 1994, ha conseguido ya tres trofeos en los tres últimos años. Increíble, pero real. La situación de Teresa Álvarez con la selección junior femenina es muy diferente a la de Gonzalo. Después de un gran año en el que su equipo, el Balonmano Aula, se convirtió en la revelación de primera división y estuvo a punto de ascender a división de honor, llegó el momento de jugar el Mundial. Por desgracia, nada marchó según lo previsto y terminaron decimocuartas tras encadenar varios tropiezos, en el que el cúlmen de ellos fue la última derrota ante Rumanía. Para más inri, Teresa no podrá volver a la selección por edad. Gonzalo aún podrá seguir un año más. Son las dos grandes promesas del balonmano en Valladolid.

Teresa Álvarez, jugadora de Balonmano Aula y ex de la selección júnior:

"A veces es difícil compatibilizar el balonmano y los estudios, pero se puede hacer"

¿Qué sensaciones tiene después del Mundial?

Está claro que íbamos con la idea de hacerlo algo mejor. Nos tocó un grupo que a priori parecía fácil, pero no salió nada bien. Y cuando pasa de esta manera te enfadas, me siento poco motivada a nivel personal por no haberlo hecho mejor. Ha sido una temporada larga para mí y para muchas de mis compañeras, así que la verdad es que ya hay ganas de desconectar en este mes de vacaciones. En cuanto a qué nos falló, diría que quizá no llegamos con la actitud necesaria, nos faltó algo de lucha.

Ya no puede volver a la selección júnior, ¿cómo se siente?

Lo echaré mucho de menos. Al tener que despedirte de todo el mundo lloras, a pesar de ser consciente de que les volverás a ver. Es una sensación de tristeza, porque llevaba muchos partidos con la selección.

¿Se ve en la selección absoluta?

No creo, es demasiado complicado. El nivel de las chicas en la absoluta es muy alto. En realidad es bueno que el nivel esté así, porque significa que tenemos muy buen equipo. No quiero descartarlo por el momento, pero no hay que pensar en ello.

¿Con qué jugadora ha tenido mejor relación en la selección júnior ?

Sin duda con Alicia Fernández, con la que compartía el puesto de central. Había quien comentaba que nos llevábamos mal por el tema de la rivalidad, pero no es verdad. Es una chica con la que me gusta relacionarme tanto en el mundo del balonmano como fuera de él.

¿Cómo se ve para la próxima temporada con el Balonmano Aula? ¿Le afectará el mal resultado del Mundial?

Yo creo que dentro del equipo será un estímulo el haber tenido mal resultado en el Mundial. Nos dimos un palo, es cierto, pero llegamos lejos, que también es algo a tener en cuenta. Ahora mismo me atrevo a decir que no sería capaz de empezar la temporada, estoy agotada, Para eso está el mes de vacaciones que tengo ahora. La temporada que viene será otro cantar. En el Balonmano Aula veo ilusión y buscaremos el ascenso como ya hicimos este año, sin duda. Siempre se puede mejorar.

¿Cuál es su mejor cualidad como central? ¿En qué cree que debe mejorar?

Considero que veo muy bien el juego, es decir, sé leer muy bien los partidos. Como central ataco las debilidades de las rivales y las aprovecho, algo que creo esencial para mi puesto. En cuanto a algo en lo que debo mejorar, soy algo bajita, por lo que quizá debo aplicarme en el lanzamiento exterior, el de media distancia.

¿A qué jugadora le gustaría parecerse?

A la central de la selección, Macarena Aguilar. Como juega en mi puesto, creo que es en el espejo en el que me puedo mirar para intentar llegar a algo importante.

Estudia Administración de Empresas en la Universidad de Valladolid. ¿No es difícil compatibilizar balonmano y estudio?

Acabo de terminar primero y sí que es complicado atender a veces a los estudios y al balonmano a la vez, sobre todo en los momentos en los que es necesario concentrarse y estás con la cabeza en el balonmano. Pero bueno, poco a poco y con paciencia se pueden hacer bien las dos cosas a la vez.

¿Cómo ve a la selección absoluta para los Juegos Olímpicos?

Sí las he visto en los partidos de preparación para los Juegos y a pesar de que tienen un grupo difícil las veo con posibilidades. A fin de cuentas, estar en las Olimpiadas es un estímulo extra que seguro aprovechan. Son unas chicas trabajadoras y seguro que les va bien, como ya les fue en el Mundial de Brasil donde consiguieron el bronce. Es cierto que les falta Nerea Pena, pero seguro que con esa buena actitud que tienen y, ¿por qué no decirlo?, una pizca de suerte, seguro que consiguen algo grande.

¿En el futuro le gustaría seguir relacionada al mundo del balonmano o prefiere algo más cercano a la administración de empresas?

Me gustaría seguir ligada al deporte, de la manera que sea. Y no necesariamente al balonmano. Me encantaría, por ejemplo, estar de manera interna y ayudar en la administración de un club, da igual que sea de balonmano o de fútbol, por ejemplo. Tengo claro que lo que realmente me gusta es el deporte.

Gonzalo Porras, jugador del BM Valladolid y de la selección júnior:

"En el futuro me gustaría dedicarme a ser entrenador o monitor, seguir ligado al deporte"

¿Cómo se siente después del triunfo en el Europeo?

Satisfecho, muy satisfecho conmigo mismo y con el equipo. Es algo increíble lo que hemos conseguido y ahora es el momento de disfrutar de todo lo que hemos conseguido.

¿Qué tiene esta selección junior capaz de ganar tres medallas en tres años?

Tenemos mucho trabajo detrás y contamos con la suerte de ser un gran grupo, muy unido. También creo que en los momentos decisivos nos creemos lo que somos, un equipo grande y sacamos el carácter.

¿Dónde está el techo del equipo?

Es difícil decirlo. Por ahora debemos fijar la vista en el Mundial de Brasil del año que viene. Está bastante lejos por el momento, es cierto, pero después de lo que hemos hecho, ¿por qué no vamos a pensar en ello? Aunque como digo por ahora es momento de descansar.

¿Cómo vivió el equipo la final contra Croacia? La superioridad pareció clara...

No fue tan fácil ganar como pueda parecer, por lo abultado del marcador. De hecho diría que el resultado fue algo engañoso. Tenían unos jugadores bastante curtidos, pero simplemente se nos dio bien, hicimos muy buen partido. Suecia, a la que ganamos en semifinales, tampoco fue mal rival, nos costó bastante.

¿Qué es lo que más le ha llamado la atención de Turquía como país?

Es curioso lo diferente que se ve a la gente, el hecho de ver una cultura que difiere mucho de la de España. Se nota enseguida que no estás en casa. Me quedo con el buen trato que te daba allí la gente.

Aunque aún le quede un año en la selección junior, ¿se ve jugando en la absoluta?

No sé si en un futuro me veo compitiendo a un nivel tan alto, es demasiado pronto para pensarlo, pero por supuesto que me gustaría. Sería un sueño hecho realidad. Aún me queda demasiado trabajo por delante, prefiero ir paso a paso.

¿Cómo ve a la selección absoluta para los Juegos Olímpicos?¿Habrá medalla?

No he podido ver muchos partidos de los de preparación por estar en Turquía, pero creo que sí hay posibilidades, son unos tíos realmente grandes. Las posibilidades de medalla están siempre presentes para una selección así.

¿Con quién tiene mejor relación en la selección

No sabría decir de nadie con quién me lleve mejor, la sintonía del grupo es buenísima y la relación entre todos es genial. De hecho, considero que ese ha sido uno de nuestros puntos fuertes para ganar el Europeo. Todo equipo ganador tiene que tener un buen vestuario.

Como pivote, ¿cuál cree que es su mejor cualidad? ¿Y en qué cree que debería mejorar?

Como pivote atacante, creo que soy capaz de coger bloqueos abajo bastante bien. En cuanto a qué mejorar, yo diría que a nivel defensivo tengo que entrenar bastante ese aspecto y mejorarlo. Tengo vocación claramente más ofensiva que defensiva, pero eso no quita que quiera centrarme solo en atacar.

¿Tiene algún tipo de manía personal, algún tipo de ritual antes, después o durante los partidos?

Pues sí tengo ciertas costumbres, de hecho me considero bastante maniatico. Por ejemplo, si cuelgo las zapatillas en el vestuario y al día siguiente tenemos partido otra vez, me pongo otras diferentes. O me gusta hacer sobre la pista algunas cosas al revés de cómo lo están haciendo mis compañeros durante los calentamientos. Por ejemplo, si ellos corren en una dirección, yo lo hago en otra diferente o un poco apartado del grupo.

¿Cuáles son sus objetivos para la temporada que viene con el Balonmano Valladolid?

Mejorar a nivel personal, en todos los aspectos posibles. Tengo que ser capaz de dar lo mejor de mí mismo para el bien del equipo y que quedemos lo más arriba posible.

¿Cómo ve el proyecto del Cuatro Rayas para esta temporada?

Está claro que va a ser difícil por la situación económica, pero creo que estamos consiguiendo una buena plantilla compensadda entre jugadores experimentados y jóvenes. La baja de Sierra va a ser importante, por que es un gran persona y un excelente jugador, pero sabremos tirar hacia adelante.

¿A qué dedica el tiempo que no gasta en el balonmano?

He estado un año en Bilbao estudiando un grado superior para poder ejercer como monitor y entrenador. Me gustaría retomarlo aquí en Valladolid, no abandonarlo, porque en el futuro querría seguir ligado al mundo del deporte, sea del modo que sea. No quiero dejarlo aparcado.

¿Le gustaría dedicarse a a ser entrenador de cualquier otro deporte o preferiría seguir en balonmano?

Lo importante es continuar ligado al mundo del deporte, sea como sea, no me importa si en balonmano, en fútbol o en lo que sea. Como entrenador, como monitor o como lo que surja, la verdad es que me da igual. El mundo puede dar muchas vueltas.