El BM Valladolid aprueba sus cuentas y Sierra se va al París

La cantera, la plantilla y la deuda, objeto de debate en la asamblea

MIGUEL A. PINDADOValladolid

Como todos los años, casi por unanimidad, las cuentas del Cuatro Rayas Balonmano Valladolid fueron aprobadas por la asamblea de socios. Alrededor de 120 abonados se dieron cita en los locales de Cajamar para asistir a la exposición de las cuentas del club. En primer lugar y con una sola abstención, se aceptaron y aprobaron las cuentas del ejercicio recién concluido con un déficit de 100.000 euros.

A continuación el presidente Dionisio Miguel Recio presentó un presupuesto para la próxima campaña que alcanza los 1.119.450 euros, de los cuales 697.111 corresponden a la plantilla y al personal laboral. Aquí surgió la primera polémica cuando el socio 418, Julián Velasco, inquirió a la directiva sobre el hecho de que tan solo tres personas, el entrenador y dos jugadores, acaparan más de la mitad del presupuesto dedicado a la plantilla. El presidente reconoció ese hecho y lo argumentó en unos contratos que deben cumplirse. Con todo, el presupuesto se aprobó con un voto en contra y nueve abstenciones.

La vieja polémica sobre las localidades y los asientos en Huerta del Rey dio paso a las explicaciones del presidente sobre la pretemporada, el número de socios, que ya alcanza la cifra de 1.449 cuando el año pasado en estas mismas fechas apenas se llegaba a la mitad.

El presidente reconoció que los presupuestos de este año son especialmente austeros, pero «son los que hay que aprobar». Pidió el apoyo de los aficionados al equipo y también solicitó paciencia para con los jugadores jóvenes que este año componen la plantilla. Dionisio Miguel advirtió que la próxima temporada hay elecciones a la presidencia, aunque no quiso desvelar aún si se presentará o no a la reelección.

Una de las polémicas más entonadas fue cuando José Carlos Muñoz, socio número 1, tomó la palabra para pedir a la directiva que asumiese su responsabilidad en la gestión del club en estos años y dejase de hablar de la 'deuda histórica', ya que además habían contado con el respaldo de la asamblea. Muñoz apeló a los valores del club al ver que se tratan a personas como Ávila, Asier o Sierra meramente como valores económicos.

Dionisio Miguel respondió con vehemencia que el club nunca había querido sacar a relucir la deuda histórica, pero que es la que está ahogando al club. Con su particular visión de los presupuestos, Dionisio Miguel afirmó que su directiva solo ha generado unos 200.000 euros de dicha deuda, que asciende a los 988.408 euros. Un reproche sobre la mala gestión de la cantera por parte de la directiva actual en los últimos años, que el presidente reconoció aunque con matices, y una nueva petición para ayudar al club y a la joven plantilla en estos momentos tan complicados cerraron la asamblea.