Dani Ruiz impone su ley en Arroyo

Tan solo sesenta corredores se dieron cita en el VI Trofeo Juan Carlos Domínguez

M. A. PINDADOVALLADOLID

Mucho calor y poca participación. Así podría definirse la VI Edición del Trofeo Máster de Arroyo de la Encomienda, que lleva el nombre de Juan Carlos Domínguez. Apenas sesenta corredores, de las categorías senior y máster 30, 40, 50 y 60 se dieron cita en la salida, junto al edificio multiusos de La Vega, para completar el recorrido de 88 kilómetros, que les llevaría hacia Robladillo, Geria, Villán de Tordesillas, Velliza, Torrelobatón, Peñaflor de Hornija, Wamba y de nuevo regreso hasta Arroyo para finalizar en la misma línea de salida. En la pasada edición del trofeo participaron el doble de corredores. Quizás el excesivo calor, quizás la resaca de San Juan o de la Eurocopa, pero tan solo sesenta corredores se lanzaron a las carreteras de Valladolid en pos del triunfo final.

De salida, todos marcharon en un mismo grupo y resultó muy complicado formar una escapada. Las fuerzas estaban intactas y nadie quería quedarse descolgado. Pero poco a poco, la dureza del recorrido, con subidas cortas pero muy explosivas que acabaron por romper el pelotón. Un grupo de unas quince unidades se hizo con el mando de la carrera y ahí las labores de equipo resultaron fundamentales. El equipo D'Castro y el Más Madera fueron los protagonistas, junto con el palentino Deportes Fernando. Nadie quería dar su brazo a torcer hasta que en la última subida a Wamba, Daniel Ruiz decidió dar el hachazo definitivo. Saltó del pelotón y luego tuvo fuerzas para aguantar la persecución del grupo en el páramo pese al intenso calor para llegar en solitario a la meta de Arroyo de la Encomienda, mientras por detrás la falta de entendimiento hizo imposible la caza del fugado.

Tan solo reseñar un leve accidente del corredor Alberto Fernández, que se cayó en los últimos kilómetros de la carrera y tuvo que acudir al hospital con una fractura de clavícula. En la entrega de trofeos estuvo presente María del Mar Redondo, concejala de Bienestar Social y Salud de Arroyo, junto con el ex ciclista Juan Carlos Domínguez, quien declinó la oferta de disputar este tipo de carreras «porque si ganó me llamarán abusón y si pierdo me lo echarán en cara», comentó en broma el campeón de Íscar.

De peor humor estaba José Antonio Nieto, del Club Parquesol, y organizador de la prueba. «Hemos retrasado la prueba de fechas para evitar el mal tiempo y resulta que tan solo se presenta sesenta corredores, cuando el año pasado hubo más del doble. Así no merece la pena esforzarse», afirmaba. «Esta prueba cuesta unos 2.300 euros ponerla en marcha, y un montón de horas de trabajo que no merecen la pena para tan escasa participación y eso que esta prueba es puntuable para el Campeonato de Castilla y León. El año próximo serán otros los que organicen la carrera», finalizó José Antonio Nieto, bastante molesto y contrariado.