Empresarios de Montemayor presentan en Valladolid Milana, su cerveza artesana

La bebida, elaborada sin pasteurizado ni filtrado, se comercializa con tres recetas: rubia, de trigo y tostada

TERESA LAPUERTAVALLADOLID
Empresarios de Montemayor presentan en Valladolid Milana, su cerveza artesana

Valladolid. Son los días más largos del año, esos en los que el calor aprieta pero no ahoga y las terrazas invitan a ver pasar las horas entre amigos. Uno de los placeres que ofrece la vida que, si además se adereza con una jarra fría de cerveza, transportan a más de uno al paraíso. La empresa Cerveceros Artesanos de Castilla y León aprovechó ayer una de esas tardes de ambiente mágico que preludian San Juan para presentar su Milana, una cerveza tradicional gestada, nacida y criada en Montemayor de Pililla. Lo hizo en el Museo de la Ciencia, apadrinada por empresarios del sector y numerosos invitados entre los que se encontraban también el alcalde de Valladolid y el director de El Norte de Castilla que, junto a Ismael Gómez, participaron en la presentación de Milana.

No son los primeros en la actualidad ya hay en la provincia otros cuatro fabricantes, pero ¿qué mejor y más sabrosa manera de rentabilizar los cultivos de secano de la tierra?

Como si de la grajeta de Los Santos Inocentes a la que debe su nombre se tratara, Milana aterrizó puntual a su cita en la terraza del restaurante del Museo de la Ciencia. En su puesta de largo estuvieron presentes hosteleros, bodegueros, distribuidores y amigos que tuvieron la oportunidad de degustar las tres recetas con las que los emprendedores han iniciado su andadura: Milana Bonita (de estilo Pale Ale), Milana Tostada (de estilo Amber), y Milana Trigo (de estilo Witbier). Ya están en el mercado local y no serán las únicas que irrumpirán también en el nacional, porque los empresarios del municipio vallisoletano tienen en mente y estudio otras variedades de birras, como la 100% ecológica y las afrutadas.

El objetivo es siempre el mismo: elaborar a pequeña escala distintos tipos de cerveza a través del método tradicional y artesano, utilizando exclusivamente productos naturales y desechando tanto el filtrado como la pasteurización de la bebida, así como los estabilizantes, conservantes, aromatizantes y potenciadores de sabor, estén o no permitidos por la legislación sanitaria. Además, las rubias se elaboran con productos naturales como las maltas de cebada, la dextrosa (azúcar extraída del cereal) o el trigo (de Tierra de Campos), pero también con el lúpulo en flor, la levadura y, en algunos casos, las frutas y la miel.

El procedimiento artesano de elaboración garantiza, afirman los creadores, «un sabor y un aroma óptimos», pero la calidad no es el único objetivo del proyecto. A pesar de nacer en una coyuntura económica muy complicada, la bebida persigue también «contribuir al desarrollo económico e incluso turístico del municipio que ha visto nacer y crecer a varios de sus 16 promotores», tal y como explica uno de ellos, Ismael Gómez.

Calidad y exclusividad

La calidad por encima de la cantidad y la exclusividad antes que la masificación, esas son las máximas. Por ello, el obrador instalado en la calle Santibáñez del pueblo tiene 700 litros de capacidad, y la producción máxima será de 150.000 botellines de 33 y 77 centilitros, alrededor de 50.000 litros anuales.

Si bien la presentación oficial tuvo lugar ayer en la capital, los empresarios celebraron el pasado día 2 una inauguración de las instalaciones.

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