El sector pide superar los recortes y pasar a reorganizar la sanidad

Setecientos gestores, profesionales y políticos impulsan un sistema asistencial homogéneo para toda España

ANA SANTIAGOValladolid
Rocío Mosquera, consejera de Galicia, Pilar Farjas, secretaria del Ministerio, y Antonio María Sáez./ICAL/
Rocío Mosquera, consejera de Galicia, Pilar Farjas, secretaria del Ministerio, y Antonio María Sáez./ICAL

No hay autonomía española que no esté inmersa en un plan de recortes más o menos agresivo. Medidas de contención de gasto que tienen como guía el Real Decreto recientemente aprobado por el Gobierno central y con seis meses para su desarrollo completo por delante.

El debate sobre lo insostenible que es el actual sistema sanitario ya es pasado. El presente pasa por disminuir gastos, políticas de contención en farmacia, compras centralizadas, aumento de jornadas laborales, freno a la construcción de infraestructuras... recortes en definitiva, plan de ajuste o de reequilibrio en el lenguaje político. Recortes.

El futuro, y no lejano, ya debe superar el concepto del ahorro, de no generar deuda y, para ello, es imprescindible una reordenación de las estructuras sanitarias, del funcionamiento asistencial. Y en ello han coincidido las dieciséis mesas de debate, el casi centenar de ponentes... que, durante tres días, ha acogido el Auditorio Miguel Delibes de Valladolid en unas jornadas nacionales sobre gestión y evaluación de costes sanitarios organizadas por la Fundación Signo y Sacyl que también han reunido 138 comunicaciones y 148 carteles y a las que se han acercado setecientos participantes, entre ellos varios consejeros y gestores de todo el país.

Y coinciden los analistas y recoge el presidente del congreso, Carlos Fernández Rodríguez, la primera y clara conclusión de este encuentro, la de la reforma y ello con el paciente como «eje del sistema, en el sentido de participar más en la toma de decisiones. Además, y aquí el primer paso de flexibilización del sistema, hay que facilitar su libre circulación por todo el Sistema Nacional de Salud, entre comunidades. Enlazado con el cambio y la transigencia del sistema, el modelo organizativo requiere ser «más flexible, más integrado a todos los niveles, lo que obliga a redefinir los centros sanitarios», precisó Carlos Fernández. Otros puntos de estas primeras conclusiones, a la espera de las definitivas contenidas en un futuro manifiesto, la del impulso a las redes asistenciales, facilitar la continuidad de procesos. Debería acabarse aquello del paciente de Primaria o de Especializada, es un enfermo con necesidades que lo moverán por el sistema de una forma integral, con continuidad y sin olvidar el aspecto social, la atención cuando ya no es un caso agudo sino de cuidados paliativos o terminales. Avanzar en eficiencia y calidad es otra de las apuestas que ha buscado impulsar este congreso además de incrementar la cohesión de sistemas. Liderazgo del Ministerio de Sanidad y desarrollo autonómico, algo que han defendido todos los consejeros del ramo que han pasado por las jornadas Galicia, Aragón, La Rioja y Murcia, entre otros gestores de distintas autonomías con una excepción, la del consejero de Cataluña, Boi Ruiz i García, única voz no obstante que no procede del partido popular que gobierna, que apelaba por fortalecer el papel autonómico dado que son sus competencias.

Evaluación

Evaluaciones y acreditaciones continuas como medio de corrección y reforzar el liderazgo profesional, invertir en su formación y trasladarles autonomía y responsabilidad en la gestión han sido también estos días la apuesta más clara en cuanto a innovaciones en la gestión, la de avanzar hacia diferentes formas de autonomía en la organización con mayor implicación de los profesionales.

Asimismo, se ha puesto de manifiesto la necesidad de que hay que invertir en las tecnologías, lo que a veces «ayuda y obliga a modificar la organización; aunque la inversión debe ser siempre eficiente, contrastada y evaluada». Cada centro no puede ser independiente en sus implantaciones de nuevas tecnologías sino que la toma de decisiones tiene que ser «amplia y conjunta, ordenada, evaluada y contrastada».