La Junta argumenta que Castilla y León «no sale malparada» con las cuentas de Rajoy

El portavoz afirma que el Gobierno del PP ha hecho «el mejor presupuesto posible» con la «herencia» de Zapatero

S. ESCRIBANOValladolid

El Gobierno de Castilla y León no está descontento con el trato que Mariano Rajoy ha dado a la comunidad en los presupuestos del Estado para 2012. «No hemos salido malparados», ha resaltado el consejero de la Presidencia y portavoz de la Junta, José Antonio de Santiago-Juárez, en la primera valoración del Gobierno de Juan Vicente Herrera, 24 horas después de que el ministro Cristóbal Montoro presentara el proyecto presupuestario en el Congreso de los Diputados.

«Son los mejores presupuestos posibles para corregir el tsunami socialista», justificó el portavoz. Las cuentas estatales destinan este año a proyectos de inversión en Castilla y León 1.584 millones de euros, un descenso del 9,7% respecto a la inversión prevista en el último presupuesto de Zapatero, el de 2011. El grueso de esa dotación va a parar a los trazados de alta velocidad ferroviaria que cruzan la comunidad hacia Galicia, Asturias y el País Vasco y que acercan el tren veloz a Palencia y León, a Zamora y a Burgos. No a Salamanca, que se queda sin fondos de alta velocidad. «Dan respuesta a demandas históricas en carreteras y ferrocarril, sería mejor que hubiera más dotación, pero la situación de España es la que es», precisó el portavoz.

José Antonio de Santiago reconoció que hay partidas que van a quedar reducidas prácticamente a la mitad, caso de las políticas activas de empleo, situación que influirá luego en los presupuestos de la comunidad, pero aseguró que el equipo económico de la Junta desconoce todavía el detalle de las «transferencias finalistas», que es como se denomina a las partidas que el Gobierno ingresa en la cuenta de la comunidad autónoma.

José Antonio de Santiago no ahorró críticas para el PSOE, por la «herencia» que han dejado en forma de desempleados y de deuda y por lo «negativos» que son al valorar la repercusión que las cuentas estatales tendrán en la comunidad. «Son unos melancólicos de bolsillo», apuntó.