El tocado de la Princesa

Letizia vuelve a confiar en Pablo y Mayaya para completar el ‘look’ con el que asistió ayer en Málaga a la boda del mejor amigo del Príncipe

SONIA QUINTANA
El tocado de la Princesa

Doña Letizia era una de las invitadas más esperadas, y no en esta ocasión por su condición de Princesa de Asturias, sino como acompañante del mejor amigo del novio y testigo del enlace, Felipe de Borbón. El gran confidente del Príncipe, cuya amistad se remonta a los años del colegio, Álvaro Fuster, abandonó ayer la lista de los solteros de oro de la beautiful people española. A los 45 años, Fuster ha decidido dar el sí quiero a Beatriz Mira, una joven malagueña, conocida del papel cuché por anterior relación, un noviazgo de nueve años con el cantante Carlos Baute.

Entre las invitadas al enlace en la malagueña Hacienda Nadales, la Princesa de Asturias, como es habitual, destacó por su elegancia. Doña Letizia, con un vestido corto en color verde agua de su diseñador de cabecera, Felipe Varela, tenía previsto completar su imagen con un tocado de inspiración decó, con velo y plumas teñidas al tono del vestido, y un original bordado en plata vieja, con las mismas cuentas y abalorios que el bordado del vestido, realizado por los sombrereros Pablo y Mayaya. Los diseñadores vallisoletanos fueron los autores del primer sombrero que la Princesa lució en público, en la boda del príncipe Guillermo de Inglaterra y Kate Middleton, y han vuelto a ser los elegidos por Doña Letizia para realizar su primer tocado, el que ayer llevó en la boda de Álvaro Fuster y Beatriz Mira.

«El velo baja un poco hacia los ojos para insinuar la mirada», explicaron los sombrereros vallisoletanos, muy contentos porque la Princesa volviera a confiar en su buen hacer en esta segunda ocasión. Además de los Príncipes se dejaron ayer ver en Málaga la actriz Amaia Salamanca y su novio Rosauro Varo, otro de los solteros nacionales más cotizados del momento. La diseñadora Alma Aguilar, para quien trabaja la novia como Relaciones Públicas, y Fiona Ferrer, celestina de los ya recién casados, quienes se conocieron a principios de la pasada primavera en una fiesta organizada por la esposa de Jaime de Polanco, también se encontraban entre los más de 400 invitados al enlace. Los Príncipes llegaron puntuales a la cita en un coche de color gris conducido por el propio Felipe.

Pese a que aseguran que mantienen su amistad, la presentadora Anne Igartiburu, ex del novio, no acudió a la boda más esperada de la primavera malagueña. Tampoco lo hizo la modelo Elizabeth Thompson, otra de las ex de Álvaro Fuster conocida en España por su paso por el concurso de televisión Supervivientes en la misma edición que Rebecca Loos y Sofía Cristo. El ex de la novia, el cantante Carlos Baute, tampoco estaba invitado al evento.