Finaliza una nueva campaña arqueológica en Otero de Herreros

La última fase ha permitido descubrir que los romanos emplearon dos tipos de horno en Cerro de los Almadenes para obtener el cobre

ICALSEGOVIA

El equipo de arqueólogos que ha trabajado durante este verano en el Cerro de los Almadenes, en Otero de Herreros, dio hoy por finalizadas las prospecciones en el término municipal, en el que el año pasado se pusieron al descubierto varios hornos de época romana.

El resultado de los trabajos fue presentado hoy en rueda de prensa por el alcalde de la localidad, Ricardo Pérez Arribas, junto con responsables de las excavaciones arqueológicas, pertenecientes a la Asociación Española de Historia de la Arqueología (SEHA).

Las inspecciones arqueológicas se han llevado a cabo desde el pasado 18 de julio hasta hoy, y han servido para arrojar más luz sobre la actividad minera de la zona, que da nombre al municipio. Se ha podido demostrar el sistema de fundición utilizado por los romanos para manejar el cobre. En una primera fase, de tostación, se sometía al metal a temperaturas no muy elevadas en un horno sin ventilación forzada para eliminar sufuros y el agua del mineral. En la fase de fundición, realizada en otros hornos, obtenían el cobre de calidad. Para ello empleaban carbón vegetal de pino y se forzaba la ventilación para aumentar la temperatura y lograr un cobre de calidad.

Estos trabajos se añaden a prospecciones realizadas el año pasado, que permitió limiar la ladera norte del Cerro de los Almadenes, vallado del perímetro y colocación de paneles informativos.

El alcalde de Otero, Ricardo Pérez (PP), definió a este enclave arqueológico como el más importante de España sobre la actividad minera de los romanos. Aunque los estudios realizados por el arqueólogo francés Claude Demargue concluyeron señalando que Los Almadenes fueron utilizados durante una periodo corto de tiempo, desde mediados del siglo I antes de JC a mediados del siglo I después de JC, los más recientes trabajos consideran que el yacimiento fue utilizado durante más tiempo. Para resolver esta cuestión, en los próximos meses se realizarán diversos análisis, tanto de Carbono 14 como de termoluminiscencia.

El origen del municipio está vinculado a este lugar, pues el apelativo de Otero de Herreros hace referencia a la labor que seguramente se desarrolló durante siglos, pues la tradición dice que en el Cerro de los Almadenes existió desde el siglo I antes de Cristo una explotación minera, de la que han quedado pozos, galerías y escombreras, y donde se extraía mineral de cobre principalmente. Ya en los años 70, el profesor Claude Demargue, de la Universidad de Toulouse (departamento de Arqueología y Metalurgia antigua), hizo un estudio sobre el Cerro de los Almadenes, y llegó a la conclusión de que los numerosos fragmentos de ladrillo escorificado que encontró provenían del revestimiento interior de los hornos de fusión que licuaban el mineral, cuyos restos se encuentran situados sobre la plataforma superior del cerro, donde se beneficiarían, por la tirada, de fuertes corrientes de aire que dispersarían los humos nocivos. También se encontró una mesa de molienda, en la que previamente se preparaba el mineral, aplastándolo, antes de su fusión en los hornos. Desde entonces no se había vuelto a trabajar en la zona