La riada del Pisuerga paraliza las obras del AVE en Cabezón

El agua convierte el trazado del futuro viaducto en un lodazal y aún anega casetas y máquinas

J. SANZVALLADOLID.
Las perforadoras de los pilares del futuro viaducto del AVE continuaban ayer anegadas en el tramo que discurre por el término de Cabezón de Pisuerga. ::                             HENAR SASTRE/
Las perforadoras de los pilares del futuro viaducto del AVE continuaban ayer anegadas en el tramo que discurre por el término de Cabezón de Pisuerga. :: HENAR SASTRE

Los efectos del desbordamiento del Pisuerga después de alcanzar su quinto máximo histórico de caudal el pasado sábado, con 1.330 metros cúbicos por segundo, aún coleaban ayer y seguirán coleando a lo largo y ancho de sus riberas a su paso por la provincia.

Los mayores daños los provocó en el paraje de la Vega de Cabezón de Pisuerga al anegar todo el lecho ferroviario en el que trabajan desde hace más de un año los operarios de la firma gallega Puentes, Calzadas e Infraestructuras SLU para levantar el viaducto por el que discurrirá en unos meses el AVE del corredor norte hacia Palencia y Burgos. La maquinaria pesada situada a la vera del río, en unos terrenos tradicionalmente inundables, continúan atascadas en el lodazal y el agua que aún forma una laguna en el lecho ferroviario obligó a suspender los trabajos, por ahora, 'sine die'.

El río se desbordó a primera hora de la mañana en este punto y sorprendió a los operarios que allí trabajaban en torno a las ocho de la mañana convirtiendo el punto central, en el que se encontraban la mayoría de las casetas y una enorme máquina 'piloteadora' -realiza los forjados metálicos para los pilares-, en una isla de la que tuvo que ser rescatado en zódiac por la Guardia Civil un vigilante de origen polaco.

La costosa máquina, valorada en más de un millón de euros, no se vio afectada, pero el agua discurrió sin piedad causando daños en el resto de perforadoras de la empresa Pilotes Posadas, que quedaron sumergidas hasta la cabina, y llevándose por delante algunas casetas de obras y decenas de forjados cilíndricos.

Fuentes de la empresa encargada de este tramo de 1.366 metros de viaducto, que servirá para unir el nudo norte de Valladolid con el túnel de San Martín de Valvení, señalaron que «aún es pronto para evaluar los daños». Lo que sí explicaron es que las inundaciones paralizarán los trabajos durante unos días hasta que el suelo absorba el agua que aún ayer anegada los terrenos donde trabajaban hasta cuatro grandes máquinas perforadoras.

Análisis de los cimientos

Los operarios de las mismas no acudieron ayer a los terrenos de Cabezón de Pisuerga y serán ellos los que tendrán que «comprobar si el agua ha dañado los sistemas eléctricos». Fuentes de Adif, la responsable de las infraestructuras ferroviarias, confirmaron que los trabajos no podrán reanudarse «hasta que baje el nivel del agua embalsada en ese punto». Entonces llegará el turno de analizar los cimientos de los pilares de hormigón que ya estaban construidos para ver «si han resultado dañados y hay que reponerlos».

Las labores de construcción del viaducto comenzaron a finales del 2008 y deberán estar concluidas, en principio, en un año. El tramo de la vía de alta velocidad entre la capital y el túnel tiene un presupuesto de 50 millones de euros y una longitud de 5,6 kilómetros.

El agua anegó no sólo las máquinas que trabajan en la ejecución de las obras de Adif sino también más de setenta hectáreas de tierras de cultivo, algunas sembradas, de los agricultores del propio municipio. Ellos, advierten, eran conscientes de que «el río se desborda en este punto siempre que viene crecido».

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