La Nochevieja Universitaria de Salamanca arrasa

Miles de jóvenes se reparten entre las dos ciudades para despedir el año antes de las vacaciones La competencia de la convocatoria 'oficial' de Zamora, con 10.000 estudiantes, no restó un ápice de asistencia a la Plaza Mayor charra

F. GÓMEZ SALAMANCA / ZAMORA.
Un gran árbol de Navidad preside la Plaza Mayor de Salamanca, llena de jóvenes. ::
                             MANUEL BARROSO/
Un gran árbol de Navidad preside la Plaza Mayor de Salamanca, llena de jóvenes. :: MANUEL BARROSO

Miles de jóvenes llegados de toda España participaron un año más en la despedida anticipada del año en la Plaza Mayor de Salamanca. En esta ocasión la cita festiva volvió a sus orígenes recuperando su carácter espontáneo, sin escenario ni organización, y con las gominolas como grandes protagonistas. En Zamora, ciudad donde oficialmente estaba previsto que se celebrara la fiesta, la llegada de estudiantes fue tímida durante el día, aunque por la noche alrededor de 10.000 jóvenes llenaban la Plaza Mayor de la capital, según fuentes de la Policía Municipal.

Ese fue el modo escogido para despedir prematuramente el 2009 con el objetivo de aprovechar la oportunidad de disfrutar de la Nochevieja con compañeros de estudio y amigos, algo que el próximo 31 no será posible tras la dispersión vacacional.

La ya tradicional fiesta universitaria de Salamanca no se vio empañada por la convocatoria oficial de Zamora, cuyo Ayuntamiento aceptó que la ciudad acogiera la multitidinaria concentración después de que el alcalde de Salamanca, Julián Lanzarote, se negara a destinar recursos públicos a la seguridad o la limpieza de la ciudad. A pesar de que el Ayuntamiento de Salamanca había anunciado que no llevaría a cabo un despliegue masivo de seguridad durante el acto al no prever situaciones conflictivas, numerosas patrullas se hicieron notar desde última hora de la tarde en el interior del monumento salmantino formando parte de un dispositivo especial en el que participaron cerca de un centenar de agentes.

Como había venido siendo habitual desde cerca de una hora antes de la medianoche la Plaza Mayor salmantina se fue llenando con grupos de jóvenes de distintas procedencias. Universitarios llegados desde Madrid, Valladolid, Ávila o Cáceres se hicieron notar en el recinto junto con otros llegados de localidades más lejanas como Zaragoza, Málaga e incluso Cataluña.

Sin un maestro de ceremonias, en el momento de las doce campanadas, los participantes en la peculiar nochevieja comieron acompasadamente las gominotas y brindaron por el nuevo año 2010. Preludio de otro de los muchos brindis que tuvieron lugar anoche en los bares salmantinos.

Los bares organizados de forma paralela a la marca comercial Nochevieja Universitaria, agrupados bajo el nombre Fin de Año Universitario 2009, aseguraron en el día de ayer haber vendido cerca de 50.000 papeletas de consumiciones a precios populares.

Es la otra cara de la particular celebración estudiantil que ha llevado este año al alcalde de la ciudad, Julián Lanzarote, a descartar apoyar un año más la organización de la fiesta que finalmente se trasladaba a Zamora. Lanzarote aseguraba en los días previos a la cita que en anteriores años la nochevieja universitaria había convertido a Salamanca en «el Chicago de los años veinte» y que «bandas de carteristas hicieron su agosto en diciembre».

El año pasado la celebración de la Nochevieja Universitaria motivó un centenar de llamadas al 112 y a la Policía Local la mayoría relacionadas con intoxicaciones etílicas y exceso de ruido registrándose únicamente dos incidentes con carácter grave.

Gominolas de la suerte

Los 15.000 racimos de gominolas de la suerte, las 12.000 piruletas y otros tantos 'chupa-chups' se repartieron en la Plaza Mayor de Zamora y los asistentes, sin duda, tuvieron dulce más que de sobra para despedir el año universitario, fueran o no estudiantes o hubieran terminado la carrera hace décadas.

Minutos antes de las 23.00 horas, cuando Carlos Moreno, El Pulpo radiofónico, se asomó al escenario con orejas de Srek a ritmo de merengue, la plaza no estaba llena. «Todo aquel que no tenga una copa, manos arriba», animaba el maestro de ceremonias. Y desde luego, a pesar del frío y de la niebla, la gente bailaba muy animada y tenía espacio de sobra para hacerlo. No se veían, claro, botellas de vidrio, pero sí de plástico. La organización de la NU optó por repartir vasos plásticos de diseño, y algunos adolescentes que habían llegado temprano y llevaban su propio 'kit' de calimocho fueron invitados amablemente por agentes de la Policía Municipal a salir de la Plaza Mayor.

Muchos de los grupos que vinieron por la tarde, comentaban algunos estudiantes del campus de Zamora, se lo pensaron mejor y cogieron el autobús para asistir al Fin de Año de Salamanca. Incluso, afirmaban, «hubo trapicheos con los tickets de las consumiciones para que se los canjearan» en los bares de la capital vecina.

Pero a medida que se acercaba la medianoche y que los grupos terminaban de cenar unas raciones en la calle de Los Herreros o unos bocadillos caseros en los bancos de las calles próximas, la Plaza Mayor se iba llenando. «¡Quiero que se nos oiga en Salamanca!», provocaba El Pulpo. El goteo de jóvenes seguía por los accesos de Sagasta y San Andrés. A las 23.30 horas la Plaza Mayor , iluminada en tonos azules y fucsia, estaba llena.

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