«Condenados» por la Alta Velocidad

Propietarios de cincuenta hectáreas rústicas junto a Redalsa reclaman más conexiones con la ciudad

J. A.VALLADOLID
«Condenados» por la Alta Velocidad

«Han condenado en la propia ciudad más de cincuenta hectáreas de un paraje que la gente utiliza para pasear, hacer 'footing' o coger setas», lamenta Fernando Farto. Es uno de los propietarios de los terrenos, en su mayoría rústicos, que han quedado «completamente encajonados» con la llegada de la Alta Velocidad hace dos años. Por el norte, con la muralla del polígono de Argales; por el sur, con la Ronda Exterior; por el este, con el canal del Duero y al oeste, con la valla de seguridad del tren.

De contar con doce caminos vecinales «hace ya muchos años», se pasó a mirar a un lado y otro de las vía para acceder a este remanso natural, que conecta con las Arcas Reales y que muchos vecinos de La Rubia, Parque Alameda y Paula López utilizaban como lugar de recreo. Ahora, un estrecho camino de cabras paralelo al Centro de Tecnología de Vía de Redalsa es el único acceso. «De llegar en cinco minutos andando hemos pasado a tardar 45 minutos en coche, siempre que la entrada no esté inundada», explica Farto. Los propietarios piden a las Administraciones nuevas conexiones, bajo o sobre las vías, desde estos barrios. Aunque son conscientes de que en proyecto está la ampliación del soterramiento casi hasta la nueva Ronda Exterior Sur, lo que supondría una solución definitiva, creen que pasarán muchos años antes de que eso sea una realidad.

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