La tradición de vestirse de maceros se revive cada año en los festejos

Todos los vecinos pueden aspirar a escoltar la bandera de la villa, pero hay que guardar un turno

L. A. C.| BALTANÁS
Los maceros Javier Román, José Ángel Masa y Anastasio Alejos./
Los maceros Javier Román, José Ángel Masa y Anastasio Alejos.

Las notas más características de las fiestas las ponen los maceros. Javier Román, José Ángel Masa y Anastasio Alejos, los maceros, se visten de gala para escoltar la bandera de Baltanás. Sus trajes se componen de zapatos negros cubiertos de tela, calzas blancas de ganchillo, pantalón bombacho morado, camisa blanca, terno de racionero, guantes blancos y sombrero de gala con pluma y escudo de la villa de Baltanás.

Se trata de un conjunto de tres trajes que imitan al antiguo Somatén, que era una policía civil armada que escoltaba a la bandera del pueblo y al Santísimo en la fiesta del Corpus. «Antes, los maceros acudían vestidos con casacas de medio pecho, faldón negro y calzas de ganchillo. Portaban las mazas parroquiales y la bandera blanca de la Virgen de Revilla», explica José Ángel Masa, actual responsable de los maceros. «Es una historia que siempre he escuchado a los más mayores y que refleja la profunda dignidad de nuestras gentes hacia los actos solemnes de la villa», añade.

En algunas ocasiones, han escoltado a las autoridades municipales y son numerosos los vecinos que desean ponerse las mejores galas de la villa para honrar a la patrona. «Todos los vecinos que lo deseen pueden vestirse de maceros, pero hay que guardar un orden y llevar un control», explica Masa.

Un año más, los maceros portarán sus mejores galas durante las fiestas y desfilarán con solemnidad y profundo respeto, salvaguardando la bandera de la villa que les será entregada por la alcaldesa, María José de la Fuente, el martes, día grande de las fiestas.

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