El justiciero ortográfico

Un joven se hace famoso en México por reivindicar el uso correcto de las tildes en los letreros de la vía pública

MARÍA TAPIA
Pablo Zulaica coloca una de sus ya famosas tildes en la calle. / CAMILA JURADO/
Pablo Zulaica coloca una de sus ya famosas tildes en la calle. / CAMILA JURADO

Cuando Pablo Zulaica tenía cinco años nunca se imaginó que viviría lejos de Vitoria, su ciudad natal. Entonces soñaba con ser un gran futbolista y jugar en el Alavés. Con el paso de los años la vida lo llevó por Estados Unidos, Argentina, Holanda y, finalmente, México, país al que llegó con una oferta de trabajo como publicista.

Hoy, con 27 años, ha logrado destacar de una manera muy peculiar en la tierra azteca y más allá de sus fronteras. Joven, de aspecto relajado y con rastas, casi nadie supondría la pasión que Pablo expresa por la ortografía a través de su iniciativa 'Acentos Perdidos', «un programa de reinserción de tildes en la vía pública», que inició hace un par de meses.

Cartas en el asunto

«Los letreros están mal escritos, no sólo los de los negocios, también los de políticos e instituciones», lamenta. Así que decidió tomar cartas en el asunto, armarse con un centenar de pegatinas con forma de tilde y corregir las palabras mal escritas, eso sí, explicando siempre el motivo de la corrección. La idea ha sido bien acogida por los capitalinos, quienes visitan el blog acentosperdidos.blogspot.com y se unen con entusiasmo a la iniciativa.

«Al principio la gente me miraba raro porque no sabían lo que hacía, pero cuando se acercaban a leer siempre terminaban sonriendo». Este peculiar corrector afirma que «no soporta» ver mal escritos los letreros referentes a la política. «Siempre pido permiso para poner las pegatinas, a excepción de los carteles políticos. Muchos proponen 'educacion' y no son capaces de acentuarlo».

A los dos días de haber inaugurado su blog con la primera fotografía suya colocando una tilde, el portal recibió más de 2.500 visitas. Fue sólo cuestión de horas que la propuesta viajara a través de la red de redes y llegara a todo México, Argentina, Perú, Estados Unidos, Grecia, Hong Kong, Australia e incluso España.

En el último mes el joven alavés ha sido objeto de cantidad de entrevistas radiofónicas, televisivas y editoriales. Basta buscar en Google «acentos perdidos» para comprobar el gran número de páginas que comentan y hacen referencia a la iniciativa del vitoriano. «Tanto éxito me parece raro porque esto es una especie de vandalismo, pero mezclado con algo muy correcto», bromea.

De su página web se pueden descargar las pegatinas para corregir tildes en la vía pública. «Ahora chicos de La Plata y de Lima han iniciado 'Acentos perdidos, Argentina' y 'Acentos perdidos, Perú'. Recibimos también colaboraciones de Bogotá y de Madrid».

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