Dudas sobre su origen

J. S.| VALLADOLID
Dudas sobre su origen

Cuentan las crónicas de la época que fue el ingeniero Venancio del Valle el autor del Arco de Ladrillo que desde la segunda mitad del XIX recibe a los viajeros que acceden desde el sur al andén de la estación Campo Grande. Pero, ¿cuál era su función original?. Los historiadores discrepan sobre este extremo y sus hipótesis van desde un simple alarde técnico, levantado para demostrar su versatilidad frente al acero, hasta una construcción a modo de homenaje para una visita de la reina Isabel II a las obras previas a la posterior llegada del tren. La 'Guía de arquitectura de Valladolid', dirigida por el catedrático Juan Carlos Arnuncio Pastor, recoge como justificación más probable, sin embargo, la información recogida en un reportaje publicado entonces en EL NORTE DE CASTILLA. Los periodistas explicaban que el arco de la discordia simplemente sirvió como mero soporte o molde para una cimbra -un armazón de madera- destinado a un puente. Sea por lo que fuere, lo cierto es que el arco estaba listo en 1856 y que en 1859 recibiría a la primera locomotora llegada a la ciudad. Un año después se inauguraría el tramo Madrid-Valladolid como línea regular de viajeros.

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