«Lo importante son las manos y el cariño para tratar la masa»

JOSE CARLOS DIEZ| PALENCIA
Roberto Sánchez García y su hijo. / JOSE CARLOS DIEZ/
Roberto Sánchez García y su hijo. / JOSE CARLOS DIEZ

A sus 38 años y después de 20 como panadero, Roberto Sánchez tiene ahora mismo tres negocios en Guardo y uno en Velilla, en los que emplea a siete personas actualmente. También transmite sus conocimientos en numerosos cursos que imparte fundamentalmente en Palencia y Valladolid.

-¿Cómo empezó con la panadería y la pastelería?

-Pues parece mentira, pero llevo ya 20 años. Empecé como quién dice. pasando sacos de harina y limpiando las chapas, y poco a poco... hasta hoy. Empecé trabajando en Aro Guardo, luego en Aro Norte y después por mi cuenta. Llevo como autónomo quince años y dando clases de pastelería desde 1998.

-¿Dónde imparte sus clases?

-He dado clase a través del Centro Tecnológico de Boecillo (Valladolid) y a través de una empresa de Valladolid que no sé si seguirá existiendo, y los últimos cursos los he dado a través del Formic, de FIA-UGT, aquí en Guardo. Los he impartido en Saldaña o Quintanilla de Onsoña. Me muevo mucho por la zona y por la provincia de Valladolid.

-¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo?

-Todo. Sinceramente, éste es un oficio que te tiene que gustar. Si no te gusta lo que estás haciendo en este oficio, es mejor que lo dejes, porque te quema el horario, las horas seguidas y que hay días que trabajas 8 horas y otros, 16.

-¿Cómo está ahora el negocio del pan?

-Lo estamos pasando muy mal, porque los supermercados nos hacen muchísima competencia y sacan ofertas contra las que no podemos luchar en el precio. Lo único en lo que ganamos es en la calidad, ya que nuestros productos son artesanales. En cuanto a la pastelería, soy el único dado de alta como tal, sólo quedo yo en Guardo.

-¿Cuál es el secreto para hacer un buen pan?

-Cada maestrillo tiene su librillo y no hay un secreto estándar. Yo creo que lo más importante son las manos y el cariño con el que trates la masa. Además, está el tema de las fermentaciones, cada uno tiene la suya, pero lo más importante son las manos. La verdad es que le debo todo a Epifanio Coca, quien me enseñó este oficio, sobre todo a tratar las masas.

-¿Qué producto recomendaría?

-Por supuesto, las tejas. No es porque sean mías, pero muchos clientes me ha dicho que son las mejores que han probado. Incluso he recibido ofertas muy tentadoras y no he querido vender la receta. Será un secreto que me quede yo o que sólo le pasaré a mi hijo.

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