El primer año del Ave en Valladolid termina con un empuje a las obras en León y Burgos

El trazado de la línea de Alta Velocidad hacia Galicia tiene licitados todos los tramos desde Medina del Campo hasta Zamora

JULIO G. CALZADA| VALLADOLID

El tren de alta velocidad (TAV) entre Madrid y Valladolid entró por primera vez en la capital vallisoletana el 22 de diciembre del año pasado. Al día siguiente, 23 de diciembre, esta línea inició su explotación comercial. En menos de un año ha triplicado la cifra de viajeros y antes de que se cumpla el primer aniversario de aquella llegada, las líneas de la alta velocidad comienzan a extenderse en tres direcciones del arco atlántico: hacia Galicia a través de Zamora, hacia Gijón y Oviedo a través de Palencia y León y hacia la frontera francesa y el País Vasco a través de Burgos.

En este tiempo, tanto el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) como la Sociedad Española de Infraestructuras de Transporte Terrestre (SEIIT), han licitado y adjudicado numeroso tramos de las Líneas de Alta Velocidad que les han sido encomendadas por el Ministerio de Fomento. En estos momentos, una buena parte de esas infraestructuras por tierras de Castilla y León se halla el proceso de ejecución. Una obra que resalta en las partidas presupuestarias que en estos momentos llegan a la comunidad autónoma en el apartado de infraestructuras.

Desde el primer día

La apertura de la línea Madrid-Segovia-Valladolid aceleró el proceso porque desde su misma inauguración los trenes con destino a Madrid aprovecharon esta infraestructura.

La puesta en marcha del modelo S-130 fabricado por el consorcio Talgo Bombardier para Renfe que comercializa el tren bajo el nombre de Alvia ha resultado uno de los éxitos de esta nueva línea. Procedentes de Asturias, Cantabria y el País Vasco, los Alvia han sustituido a todos los antiguos trenes Intercity y talgos. Al llegar a Valladolid, los convoyes entran en la vía de alta velocidad y ancho internacional para acortar en hora y media el tiempo de viaje hasta la capital de España.

A medida que nuevos tramos entren en servicio, los Alvia reducirán más los tiempos de viaje. Su sistema de ejes de ancho variable permite que estos trenes circulen tanto por las vías de ancho ibérico como por los nuevos caminos de hierro, aptos para velocidades superiores a los 300 kilómetros por hora. En la LAV hacia Asturias, la finalización de las obras de los túneles de Pajares reducirá en otra media hora el recorrido hasta Madrid.

De cumplirse los planes, la alta velocidad habrá superado en el 2010 la capital palentina y avanzará hacia León. En el caso de la frontera francesa, el camino hacia Burgos ha comenzado y se encuentran en licitación los subtramos entre el Nudo Norte de Valladolid y Cabezón de Pisuerga, con una longitud de 5,2 kilómetros, el de Cabezón a San Martín de Valvení, de 3,6 kilómetros y que incluye un túnel de dos kilómetros y desde San Martín de Valvení hasta el nudo de Venta de Baños, de 14,5 kilómetros de longitud.

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