Homenaje a Linage

La villa rinde tributo a uno de sus hijos más preclaros, el historiador y humanista Antonio Linage Conde

CARLOS ÁLVARO | SEGOVIA / SEPÚLVEDA
Antonio Linage Conde. / A. I./
Antonio Linage Conde. / A. I.

En la Sepúlveda republicana hubo un hombre que levantó la voz contra la injusticia, el caciquismo y la situación de los obreros. Se llamaba Antonio Linage Revilla y destacó en el arte de la oratoria y la acción política. Creyó como nadie en la II República y en el mejoramiento de las condiciones de vida de los humildes, pero acabó perdiendo. Cuando estalló la guerra estaba en Madrid y ya nunca regresó a Sepúlveda. Muchos son los que todavía se acuerdan de él.

Aquel hombre moreno, corpulento y rebosante de ideales murió joven. Una tuberculosis contraída en el frente de guerra se lo llevó por delante. Pero dejó un hijo, Antonio Linage Conde, que con sólo veintitrés años iba a convertirse en el notario más joven de España. Hoy Sepúlveda quiere volcarse con él y le ha preparado un merecido homenaje que tendrá el epicentro en el acto solemne que el Ayuntamiento celebrará a partir de las 12.15 horas. Linage Revilla organizó muchos homenajes a los hijos más preclaros de aquella Sepúlveda ya lejana en el tiempo (Emiliano Barral, Victoriano de la Serna, Sor Montserrat...) y hoy hubiera disfrutado de veras con el reconocimiento que se hace a su vástago, también depositario de su memoria.

Antonio Linage Conde nació en Sepúlveda el 9 de octubre de 1931. Desde muy joven se despertó en él una pasión irrefrenable por la letra escrita, primero como lector y después como escritor. Cursó sus estudios en el colegio Corazón de María, de los claretianos de Aranda de Duero y posteriormente en el instituto de Segovia, donde obtuvo el Premio Extraordinario en el examen de Estado. De regreso a Sepúlveda, comenzó a estudiar Derecho libre. A los veintitrés años ya era notario, el más joven de España.

Es doctor en Derecho por la Universidad de Valencia y en Letras por la Universidad de Salamanca, con una tesis sobre 'El origen del Monacato Benedictino en la Península Ibérica', obra por la que obtuvo el premio Menéndez Pelayo en 1972. También ha sido profesor de Historia del Derecho en la Universidad de San Pablo de Madrid y es académico de San Quirce y cronista oficial de Sepúlveda, además de Hijo Predilecto de la villa.

La catedrática de Historia Adela Tarifa trazará hoy, a partir de las 13 horas, una semblanza biográfica sobre el Linage historiador y humanista, y esta tarde, a las 16.30, sus amigos celebrarán una tertulia en una sala del restaurante Fogón del Azogue. Mañana domingo recibirá el título de Hermano Bienhechor de la Cofradía del Corpus.

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