La apertura al tráfico de la autovía acorta 28 minutos el viaje de Valladolid a Segovia

El tramo segoviano de Cuéllar a Gomezserracín se inaugura mañana y culmina la puesta en funcionamiento de la segunda gran obra autonómica tras la León-Burgos

S. ESCRIBANO| VALLADOLID
Tránsito de vehículos ayer en la Autovía de Pinares, en las inmediaciones de Cuéllar./ M. R./
Tránsito de vehículos ayer en la Autovía de Pinares, en las inmediaciones de Cuéllar./ M. R.

Valladolid y Segovia estarán unidas por autovía desde mañana. La apertura al tráfico del último tramo que estaba en obras, el que une en tierras segovianas Cuéllar con Gomezserracín, culmina la segunda autovía de titularidad autonómica tras la León-Burgos, que discurre a la vera del Camino de Santiago.

La Autovía de Pinares, como se denomina a los 113 kilómetros que conectan Valladolid con Segovia, supondrá acortar el viaje entre ambas capitales en aproximadamente 28 minutos, según cálculos efectuados aplicando los límites de velocidad vigentes. El tiempo empleado antes de iniciarse la obra de desdoblamiento, por una calzada convencional con varios tramos muy sinuosos que dificultaban los adelantamientos y con los conductores obligados a cruzar por el centro de Arrabal de Portillo, Pinarejos y Roda de Eresma, no bajaba de la hora y media. 90 minutos que quedan reducidos a 57 tras la apertura al trafico de la nueva infraestructura, en una conducción más descansada y menos peligrosa al no tener que estar pendientes de los vehículos que circulan en sentido contrario.

Para la ejecución de la obra se ha aprovechado el 90% de la carretera convencional, que se reutiliza como una de las calzadas de la autovía. La Consejería de Fomento que dirige Antonio Silván ha estrenado con este proyecto el sistema de financiación denominado de 'peaje en sombra'. La doble calzada ha sido construida en dos años por empresas que explotarán su gestión durante los próximos 33. Se ha ejecutado como si fuera una autopista, puesto que la Administración autonómica abonará un canon a estas firmas en función de los vehículos que transiten por la vía, pero para los ciudadanos funcionará como una autovía sin cabinas de peaje ni pagos.

Las empresas han cumplido religiosamente los plazos, en buena medidas porque no empezarán a cobrar hasta que los vehículos no circulen por la autovía. Las encargadas del primer tramo entre Cuéllar y Valladolid -Dragados, Cyopsa Sisocia y Caja Duero - culminaron la obra en vísperas de la fecha de entrega, que venció el 26 de julio. Incluso abrieron el tramo entre la villa cuellarana y Viloria un mes antes. El plazo para el resto del trazado, del que son concesionarias Sacyr, Itinere Infraestructuras y Construcciones y Contratas Río de los Ausines, vence el 24 de septiembre, aunque la mayor parte del mismo lleva semanas abierto al tráfico y el último tramo, entre Cuéllar y el término de Gomezserracín, se abrirá mañana.

Alternativa a Madrid

La Autovía de Pinares, con un aforo actual de 5.000 vehículos que se estima lleguen a 8.000 en las próximas semanas, inaugura un nuevo itinerario de Valladolid hacia Madrid y se presenta como una alternativa a la ruta de Tordesillas. El recorrido en kilómetros es similar, la autovía es más moderna y con un trazado en curvas y cambios de rasante más cómodo y el peaje desde Segovia a Madrid es sensiblemente más barato que el de Adanero. Un conductor de un turismo puede ahorrarse entre 2,40 y 4,35 euros en función de la hora del día en que franquee la barrera del peaje de la autopista que une Segovia con los túneles de Guadarrama. La única pega que tiene en la práctica el nuevo recorrido es que la circunvalación de Segovia se hace por carretera convencional y no por doble calzada.

Será el presidente de la Junta, Juan Vicente Herrera, el que haga mañana el viaje oficial que inaugure la nueva autovía autonómica. A partir de entonces -en el caso del tramo Cuéllar-Valladolid, desde julio- empezarán los sistemas instalados en las calzadas a contar los vehículos y las empresas que gestionan la infraestructura a pasar por la caja autonómica. De ella saldrán hasta el 2020, según previsiones del nuevo Plan Regional de Carreteras, 251,5 millones de euros para abonar el 'canon-peaje' de la Autovía de Pinares que acerca Valladolid a Segovia.