La vuelta al mundo en una noche de hotel

V. M. NIÑO

Este libro no se puede comprar. Lo encontrarán en la cadena de hoteles que promociona el premio que ganó, el NH de Relatos. El autor, Rubén Abella (Valladolid, 1967) forma parte ya del club de los cuentistas dispuestos a competir con la Biblia, ese gran libro de cuentos que presta sus páginas a insomnes nómadas. 'No habría sido igual sin la lluvia' es la colección de relatos del vallisoletano que ganó el reconocimiento al mejor libro inédito.

Abella, usuario de los hoteles del mundo durante dos décadas de viaje, ha dado forma de libro a las historias que imaginó a partir de su mirada de fotógrafo y las agrupa por territorios. Comienza en la tierra de Oz, en la Australia en la que residió, sigue por África. Aquí acaba la división continental, para dar paso a un recorrido por ciudades (no repite país) y finalmente los de 'Fábulas del lagarto verde' transcurren en Cuba.

El narrador ha destilado los cuentos hasta dejarlos en su mínima expresión, en la síntesis está su fuerza. Aunque partió de escenarios, estos se quedan en pinceladas cosmopolitas en torno a la universal condición humana, el gran tema. Abella fotografía con su pluma inmigrantes búlgaros en Perth, adúlteros heterosexuales que eligen amante homosexual, la distancia entre una madre y un hijo medida en minas antipersona, el accidente mortal que le saca a una mujer del anonimato para meterla en su ataúd. Una Cuba de ironías del destino, de santeras y fábricas de tabaco, demuestra el tributo de Abella a sus maestros anglosajones -mucho en poco-. Poético, desgarrador, buena compañía dentro y fuera del hotel.