Goleada de presentación

Los de Mendilibar ofrecieron su mejor cara y golearon con autoridad a un Athletic que sólo reaccionó con el 3-0 en contra

EL NORTE| VALLADOLID
El central blanquivioleta García Calvo se lanza al suelo y agarra la pierna del delantero rojiblanco Fernando Llorente para evitar una situacón de peligro. / G. VILLAMIL/
El central blanquivioleta García Calvo se lanza al suelo y agarra la pierna del delantero rojiblanco Fernando Llorente para evitar una situacón de peligro. / G. VILLAMIL

El Real Valladolid mostró su mejor carta de presentación ante los aficionados, que disfrutaron con su equipo en un partido que dominaron desde el primer minuto y, tras superar una pequeña «pájara» con el 3-0 en el marcador, y ver cómo el rival se acercó hasta el 3-2, remató la faena en los últimos minutos para llevarse con solvencia el Trofeo Ciudad de Valladolid.

En un partido que también sirvió de homenaje a las víctimas del accidente de Barajas, muy especialmente de Sergio de la Riva, directivo del Club Balonmano Valladolid y de Pilar Márquez y Julia Fernández, esposa y hermana del presidente de Pevafersa, patrocinador del BM Valladolid, apenas unos 7.000 aficionados se dieron cita en el estadio Zorrilla.

Los vallisoletanos salieron con la clara intención de ofrecer un gran espectáculo a sus aficionados en el partido de presentación y, desde el primer minuto, dominó el juego, con un Jonathan Sesma muy activo en la banda izquierda y con un control del balón que se le atragantó al equipo visitante.

De hecho, el Athletic club apenas disfrutó de ocasiones en la primera parte, donde se dedicó a dar pases largos y a intentar aprovechar alguna segunda jugada, pero estuvo bloqueado en la faceta creadora y, en defensa, aunque por momentos se mostró organizado, cometió errores garrafales que supieron aprovechar los vallisoletanos.

El conjunto de Mendilibar estrenó el marcador en el minuto 13, merced a una falta sacada por Víctor, que kike acertó a rematar dentro del área, con bastante fortuna, todo hay que decirlo.

Pero el buen hacer del cuadro local se materializó nuevamente en el minuto 18, de nuevo mediante una falta sacada por el media punta Víctor, que recogió Vivar Dorado dentro del área para batir sin problemas a Lafuente.

Dos minutos después, se desató la euforia entre los aficionados vallisoletanos cuando, de nuevo Vivar Dorado, aprovechó un fallo garrafal de la defensa bilbaína para rematar a placer, tras una buena jugada de Jonathan Sesma por la banda izquierda.

Con el 3-0 el Real Valladolid reanudó el partido a un nivel más bajo, lo que trajo consigo un mayor acercamiento de los vascos a la portería defendida por Asenjo en la segunda mitad y obtuvieron sus primeros frutos en el minuto 59, cuando Llorente acertó a rematar de cabeza un córner sacado por Yeste, que inauguró el casillero del Athletic.

Los de Caparrós tomaron impulso a raíz del gol y, seis minutos después, Yeste hizo subir el 3-2 de falta directa, con polémica incluida, ya que el linier había señalado fuera de juego, pero el colegiado dio por válido el gol al interpretar que nadie había tocado el balón. El Valladolid empezó a despertar del pequeño letargo en el que se sumió y, tras disfrutar de varias ocasiones, Ogbeche se zafó de su defensor en la banda izquierda y dejó el balón a Jonathan Sesma para que éste pasara a Vivar Dorado que, totalmente solo dentro del área, remató a placer ante la impotencia del cancerbero visitante.

Aún quedaba una última sorpresa en la recámara, que llegó en el minuto 89 a través de un penalti cometido por Javier Martínez sobre Jonathan Sesma, uno de los mejores jugadores del partido, que se encargó de transformar Javi Baraja, para establecer el definitivo y entretenido 5-2.