Cinco goles para desconfiar

Mendilibar rechaza la euforia después de meter una 'manita' al Villarreal y otra al Athletic en una semana

A. G. E.| VALLADOLID
Mendilibar charla con Caparrós momentos antes del comienzo del partido                      entre el Real Valladolid y el Athletic. / GABRIEL VILLAMIL/
Mendilibar charla con Caparrós momentos antes del comienzo del partido entre el Real Valladolid y el Athletic. / GABRIEL VILLAMIL

Los entrenadores no salen contentos de los partidos de pretemporada nunca. Ni el que sale con un 5-2 en contra, ni el que se lleva los cinco chicharros, por supuesto. Y si encima los entrenadores son Mendilibar y Caparrós, menos aún. El del Valladolid solo sacó pecho para lanzar otra andanada a su víctima preferida, los periodistas. «Íbamos a echar en falta a Joseba, según vosotros», dijo nada más entrar. Y acto seguido, ya en serio, se centró en el encuentro. «Bien. Nada más. Son partidos de pruebas, de puesta a punto, de coger cosas, pero a veces un equipo o el otro no tienen la tensión que te da la Liga. Está bien pero no hay que darle más vueltas», se limitó a analizar. Seguro que estaba más contento Carlos Suárez, que empezaba a sudar tinta viendo las cifras de abonados y comparándolas con sus previsiones. Quizá los cinco goles al Villarreal y los cinco al Athletic puedan inclinar a los indecisos a pasarse por Zorrilla. Al menos eso piensa también Mendilibar. «Está bien para el público, pero sabemos que para meter cinco en Liga es casi imposible, sabemos que vamos a tener que sudar mucho más y sufrir para ganar los partidos», aclaró, por si acaso alguien piensa que el Espanyol se va a llevar otros cinco nada más comenzar la Liga.

De hecho, Caparrós ya se marchó para Bilbao enfadado por las facilidades defensivas de su equipo. Sobre todo porque en la segunda jornada recibirá al propio Valladolid. «Juro que jamás volveré a pasar hambre», le faltó decir, al más puro estilo Escarlata O'Hara. «No nos pueden meter los tres primeros goles a un equipo como nosotros, que nos tenemos que hacer fuertes ahí, y que el año pasado fuimos fuertes en esos conceptos», zanjó con contundencia y rapidez. Vamos, que nadie sueñe con repetir lo mismo en San Mamés con tanta facilidad.

Será más difícil, aunque al menos esta vez Mendilibar ganó la partida a Caparrós con un cambio a tiempo. «Ha sido un cambio que hemos hecho, de jugar con dos medios centros y Víctor a jugar con tres medios centros y al principio nos ha costado, nos hemos ido demasiado atrás Borja y Vivar, que debían estar por delante de Jesús, le hemos dado la posesión al Athletic y ahí provocan los córners y las faltas que en el primer tiempo no han tenido. Al poco de salir Álvaro Rubio lo hemos solucionado y hemos vuelto a tener el balón y a alejar al Athletic de nuestra área», explicó el técnico blanquivioleta.

Y para terminar tres anécdotas. La primera, el enfrentamiento de Mendilibar con un aficionado a cuenta de un comentario ofensivo sobre Gurpegui. «Como en todos sitios, hay gente que no sabe estar», dijo. Después, la decisión del técnico de que el penalti lo lanzara Baraja, y no Sesma, que se aprestaba a tirarlo. Cuestión de orden. «A mí me es igual quién tire el penalti, pero tenemos una lista de quién tiene que tirar. Si está Víctor, es él, si no, Baraja. Y esas cosas son para tomarlas en serio. No es que desconfíe de Sesma, pero Baraja está por delante de él». Y por último, la respuesta de Caparrós a la ausencia sospechosa de Aduriz. «Parece ser que sí se marchará al Mallorca, pero hasta que no lleguemos a Bilbao no lo sabré de cierto.