La bandera se presenta durante la fiesta de la Reina de los Ángeles

El Ayuntamiento rescata el escudo local, conservado en La Solana

E. FRONTELA| CASTROMOCHO
Los vecinos disfrutan de la paella en el parque. /E. FRONTELA/
Los vecinos disfrutan de la paella en el parque. /E. FRONTELA

Castromocho celebró el pasado sábado la fiesta de la Porciúncula de Nuestra Señora la Reina de los Ángeles, con motivo de la festividad del 2 de agosto. Pese a que la celebración de esta onomástica se trasladó hace más de tres siglos al domingo de septiembre más próximo a San Mateo, debido a que en agosto las labores del campo eran prioritarias, los jóvenes no han querido perder la tradición y por ello, aunque con mayor sencillez de la que se desarrolla en septiembre, vienen organizando desde hace algunos años este día de fiesta para la localidad. Son ellos los que diseñan un programa de dos intensas jornadas, en las que hay actos para mayores y pequeños y en las que el punto álgido tiene lugar el día 2 de agosto en el parque del municipio. Allí, el Ayuntamiento ofrece una gran paella popular para todos los vecinos.

Este año, la corporación municipal decidió sacar adelante una idea que llevaba tiempo dando vueltas: recuperar el escudo municipal, conservado desde hace siglos en los dos pilares de piedra que se ubican en La Solana y en el parque del pueblo. La recuperación ha confirmado la procedencia de los emblemas del escudo, dos torres y dos cisnes. El Ayuntamiento también presentó a los vecinos la bandera del municipio, y lo hizo en La Solana, ya entrada la noche. Siete caballeros llegaron sobre sus monturas portando banderines con los colores del pueblo, rojo y plata, además de la bandera oficial que posteriormente se presentó a la concurrencia.

Además, se proyectó sobre la pared que acoge el Bar Sindicato un homenaje audiovisual que se remontaba hasta el siglo XVI, fecha en la que nació en la villa el padre del poeta y dramaturgo Félix Lope de Vega, y llegaba hasta la actualidad, en homenaje a los castromochinos de ayer y de hoy que aparecían con sus logros, avances y mejoras.

Símbolo de identidad

Hubo lugar para los jóvenes, los emigrantes y los residentes habituales en el pueblo, y todos ellos fueron testigos de cómo el alcalde, Florencio Caballero, les presentaba desde la balconada la bandera y el escudo, que los castromochinos recibieron entre fuertes aplausos como símbolo de identidad, y que a partir de ahora permanecerá en el balcón del Ayuntamiento.

Tomada por muchos como una hermana pequeña de la romería del mes de septiembre o como un punto de encuentro para todos los hijos del pueblo que en su día tuvieron que emigrar, la festividad del 2 de agosto se ha consolidado como una cita ineludible en el verano de Castromocho.

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