El Gobierno de España condena «con toda rotundidad» el golpe de Estado en Mauritania

De la Vega ha expresado su repulsa por la retención del presidente y del primer ministro y exige su inmediata liberación

AGENCIAS |NUAKCHOTT
Vaarios soldados mauritanos vigilan la sede de la radio en la ciudad de Nouakchott, Mauritania. /EFE/
Vaarios soldados mauritanos vigilan la sede de la radio en la ciudad de Nouakchott, Mauritania. /EFE

El Gobierno español ha condenado "con toda rotundidad" el golpe de Estado en Mauritania, encabezado por un grupo de militares, que ha derrocado al presidente, Sidi Mohamed Uld Cheij Abdallahi. En Monterrey (México), la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, ha expresado su repulsa por la retención del presidente y del primer ministro, Yahya Uld Ahmed El Waghef, a la vez que ha exigido su inmediata liberación.

Tras lamentar "con toda rotundidad que el orden constitucional y democrático se haya subvertido" en el país africano, ha mostrado su confianza en que "la situación vuelva a la normalidad democrática e institucional cuanto antes y se proceda también cuanto antes a la liberación del presidente y del primer ministro".

Por su parte, el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha puesto en contacto con responsables diplomáticos españoles en Mauritania, donde, además del grupo de policías encargados de la seguridad de la embajada, hay desplegados una veintena de guardias civiles que colaboran con la Gendarmería en la lucha contra la inmigración ilegal.

Las relaciones bilaterales con España

Mauritania es uno de los países de África con los que España mantiene una intensa cooperación en materia de control de flujos migratorios, que incluye la actuación de patrulleras de la Guardia Civil para vigilar sus costas. La colonia española en Mauritania, compuesta por más de 150 personas, (32 de ellas cooperantes), se encuentra "bien y tranquila", según el Ministerio de Asuntos Exteriores. Este Departamento está en "permanente contacto" con la delegación diplomática en Nuakchot, donde "se han desplegado militares por las calles", pero "no se ha oído ni un solo tiro", han detallado fuentes diplomáticas.

En la actualidad, faenan en aguas de este país unos treinta pesqueros españoles, en su mayoría gallegos, que hasta el momento no han registrado problema alguno como consecuencia del golpe de Estado. Así lo ha indicado el presidente de la Asociación Española de Titulados Náutico Pesqueros (Aetinape), José Manuel Muñiz, quien ha precisado que a bordo de los barcos podría haber entre 150 y 200 españoles, en su mayoría oficiales y técnicos.

En Zaragoza, el pabellón de Mauritania en la Expo Internacional mantiene su actividad y sus empleados trabajan con normalidad, sin que haya tenido incidencia alguna el golpe de Estado. Las relaciones económicas entre España y Mauritania han ido mejorando en los últimos años, y el Gobierno español ha decidido recientemente condonar la deuda de este país, con el que también ha firmado hace pocas semanas un acuerdo recíproco de promoción de inversiones.

Rechazo internacional

La Comisión Europea no ha tardado en condenar "con firmeza" el golpe. "Esta situación puede poner en duda nuestra política de cooperación con Mauritania", ha advertido en un comunicado el comisario de Desarrollo y Ayuda Humanitaria, Louis Michel. El comisario ha apelado al "respeto por la democracia y por el marco institucional instaurado desde 2007" en el país africano y ha pedido que Abdallahi y el primer ministro "recuperen rápidamente su libertad y sus funciones". En la misma línea se ha mostrado Estados Unidos que ha recordado que el derrocado gobierno fue "democráticamente elegido".

En parecidos términos se ha pronunciado la Unión Africana. "La Unión Africana (...) condena el golpe de Estado y demanda la restauración de la legalidad constitucional", sostiene la organización en un comunicado emitido desde su sede en Addis Abeba, en el que anuncia que el comisario de Paz y Seguridad, Ramtane Lamamra, viajará a Nuakchott "para evaluar la situación sobre el terreno y ayudar a promover una solución pacífica a la crisis". El jefe de la diplomacia de la Unión Europea, Javier Solana,ha expresado su apoyo a los esfuerzos emprendidos por la Unión Africana para tratar de resolver la crisis por la vía del diálogo y ha pedido el "restablecimiento integral de la legalidad institucional" en Mauritania tras el golpe de Estado.