La Trastienda

POR ARTURO POSADA

Al estadio con un coche de Valladolid

Matrícula VA: ¿Quién espera ver un coche con matrícula de Valladolid en el Stade du Cannonier, en Mouscron (Bélgica)? Poca gente. Sin embargo, ayer había dos vallisoletanos y un toledano para apoyar al Real Valladolid en su choque ante el Royal Excelsior Mouscron. Y llegaron en un coche matriculado en Valladolid.

Desde Gante: Miguel, veterinario trabaja en la Universidad de Gante con una beca. Es vallisoletano. Sonia va a estudiar derecho como Erasmus y está buscando piso. También es pucelana. Fueron los dos únicos aficionados blanquivioleta que animaron al equipo. También lo hizo José, un informático toledano, al que se le acaba de terminar la beca Erasmus. Aunque los tres viven en Gante no asistirán al choque del próximo miércoles, que se juega en esa ciudad. El coche tiene que pasar la ITV y no puede hacerlo fuera de España. Así que cogerán el vehículo y se recorrerán 1.500 kilómetros hasta Pucela.

Todos esperaban el himno del Mouscron

'Allez, allez': La pasada temporada un soniquete se metió en la cabeza de los jugadores. El festivo himno del Royal Excelsior Mouscron sonó hace un año y ayer algunos esperaban su difusión por la megafonía. Después de algunos ritmos machacones que animaron al masajista Aramayo a mover el esqueleto, sonó por fin el 'Allez Mouscron', un himno con el que dan ganas de echarse a bailar.

Poca gente, mucho silencio

Unos mil espectadores: Tal vez fueran menos. Quizá alguno más. Lo cierto es que el estadio del Mouscron registró una entrada paupérrima. En la ciudad, los bares y restaurantes anunciaban el choque, pero a los habitantes de esta localidad belga (que no fue oficialmente una ciudad hasta 1986) el partido les despertó poco interés.

«¡Pucela!»: Como el silencio era total, antes de saltar al campo se pudo escuchar desde el césped los gritos de ánimo del vestuario. Durante el choque no resultaba difícil oír los comentarios de los jugadores.

Bélgica y el interés de Bea por los idiomas

Hace un año: Cuando el Real Valladolid visitó Bélgica el año pasado, Iñaki Bea se enfadó. No conseguía establecer una conversación fluida con los francófonos habitantes de Mouscron. Así que durante la pasada temporada, el central vasco siguió un curso de francés por Internet para que el inconveniente no se repitiese en el futuro. Ayer, sin embargo, no viajó a Bélgica.

Ahora: Pero Bea haba por los codos y en cualquier idioma. Hace dos días, en el hotel de Mierlo, mantuvo una animada charla en inglés con una pareja de clientes.