«Aguas del Duero debe desestimar ya el proyecto»

El ecologista censura la política del agua que emprenden las administraciones

C. A.| VALDEPRADOS
Carlos Bravo. / A. TANARRO/
Carlos Bravo. / A. TANARRO

Carlos Bravo es el portavoz de Centaurea, una de las asociaciones que se oponen al embalse de Guijasalbas.

-¿Cómo surge este proyecto?

-El PSOE, antes de las elecciones, propuso hacer un pacto por el agua en el que se hablaba de acometer la construcción de una serie de embalses. Hay algunos que incluso se han empezado a tramitarse, como el de Carbonero, el mal llamado azud de Carbonero; el de Guijasalbas y el del Tejo en El Espinar, además del pantano del Río Viejo, en el Cambrones... en fin, hay una intención reflejada de manera más o menos concreta en el programa electoral.

-Y ustedes se oponen.

-Nosotros creemos que esa política de gestión del agua basada en hacer más y más infraestructuras sin resolver problemas de despilfarro, como el que se da en El Espinar, donde se consumen entre 540 y 700 litros por habitante y día, es nefasta para la provincia. En El Espinar hay gente que no tiene contador del agua y el Ayuntamiento no sabe cuánta agua se suministra, cuánta agua se pierde por el camino ni nada. Por tanto, hasta que no haya una política sobre el agua más racional no es razonable gastar grandes cantidades de dinero público en hacer nuevas infraestructuras.

-¿Es tan grave el impacto ambiental que ocasionaría este embalse?

-Es muy lesivo para el medio ambiente porque se trata de un paraje de grandísimo valor paisajístico, geológico y medioambiental, que además está situado en una zona de especial protección para las aves. En fin, tiene una cantidad de valores que no pueden ser atropellados. Sólo por eso, el embalse debería ser desestimado de raíz. Así lo haremos constar en las alegaciones.

-Sin embargo, no se trata de un embalse demasiado grande.

-Es un embalse de 2,62 hectómetros cúbicos, algo más grande que el Pontón Alto. No es de los más grandes, la verdad, pues el mal llamado azud de Carbonero prevé 10 hectómetros cúbicos. Pero, teniendo en cuenta las características del terreno, anegaría una gran cantidad de hectáreas, todas de enorme valor paisajístico. Hay que verlo sobre el mapa.

-¿Qué medidas han tomado hasta el momento?

-De momento hemos presentado unas sugerencias para la memoria resumen de la declaración de impacto ambiental, que es el documento que tramita el Ministerio de Medio Ambiente a instancias del promotor, que en este caso es Aguas del Duero, sociedad perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Duero. El Ministerio lo está tramitando para que, con las sugerencias que haya, enviarle el informe al promotor. Incluso el Ministerio puede aconsejar al promotor que lo desestime por inviable. Nosotros lo que creemos es que está tan claro ya que el impacto va a ser irreversible, que el promotor, o sea, Aguas del Duero, debería desestimar el proyecto. Después, debería paralizarse todo y establecer unas bases para ir hacia una nueva cultura del agua, que es lo que verdaderamente hace falta. No por tener más pantanos van a estar todos llenos, porque el cambio climático reducirá las precipitaciones.

-¿Se gestiona tan mal el agua en Segovia en comparación a otras provincias?

-No tengo datos comparativos, pero hay un despilfarro manifiesto. En Ávila ocurre lo mismo. Las administraciones no lo remedian, sino que planifican nuevas infraestructuras.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos