Protos, historia viva de Peñafiel

La Primera de la Ribera del Duero, hoy sociedad anónima, afronta el siglo XXI con nuevas instalaciones

R. R.
Construcción de la nueva bodega de Protos, en Peñafiel. / R. R./
Construcción de la nueva bodega de Protos, en Peñafiel. / R. R.

Peñafiel es localidad de alta cuna, lugar privilegiado en la comarca de la Ribera del Duero. Sus calles han visto pasear a señores e hidalgos; el castillo, en lo alto del cerro, guarda los secretos de personajes de alcurnia que trazaron de algún modo el futuro de esta localidad. Pero nada tan significativo como lo sucedido en 1927 cuando once hombres asumieron el reto de dar un giro al devenir de este rincón ribereño. Aventureros, locos, valientes, pioneros o visionarios que fundaron la primera bodega de estas tierras de buen vino, padres todos de Protos, La Primera en la Ribera del Duero.

Sucedió el 29 de marzo de 1927. Meses antes habían decidido unir sus fuerzas en un proyecto enológico de categoría, guiados sólo por sus ansias emprendedoras, sin espejo del que tomar ejemplo. En esa fecha se firmó el acta de constitución de la que se llamó Sociedad Cooperativa de Peñafiel 'La Primera en la Ribera del Duero'. Se habían propuesto elaborar y comercializar vino de la zona. Así nació Protos, bodega que es hoy una referencia en el panorama enológico internacional. En 1932 la cooperativa recibió el número 42 en el registro oficial de embotelladoras. Sus primeros dirigentes, personas acaudaladas y propietarios de hectáreas de cultivo, invirtieron mucho más que sudor y horas de trabajo: les guió la fe de poder hacer de su localidad la cuna del vino de calidad.

Primer presidente

Juan Antonio Llorente García fue el primer presidente de la sociedad. Confiaba tanto en las posibilidades del proyecto que incluso cedió a un precio irrisorio el terreno donde se construyó la primera sede de la cooperativa, situada en uno de los márgenes de la carretera Nacional 122. Cuenta María Jesús Marcos, licenciada en Historia, especialista en Estudios de la Tradición y coautora de un libro sobre Protos que se publicará próximamente, que «esta bodega dibuja la historia del pueblo en el último siglo, su nacimiento supuso sin duda un antes y un después para la localidad».

Los años 30 trazaron las líneas generales del devenir de Protos, que superó sin pretenderlo las fronteras nacionales y pasó a ser conocida a nivel mundial. Sobre todo a raíz de que en la Exposición Universal de Barcelona de 1929 se otorgase a dos de sus vinos tintos, los de la cosecha del 27 y 28, la medalla de oro. «Se informa a sus directivos de que para recibir esta insignia habían de pagar 35 pesetas. Lo acuerdan por unanimidad y remiten el dinero. Esta medalla es más que un simple reconocimiento, es otro hito conseguido por Protos», dice Marcos.

El 11 de diciembre de 1931 se modificaron los estatutos de la sociedad que pasó a ser sindicato agrícola con el nombre Bodega Ribera del Duero 'La Primera en la Ribera'. En 1947 se liquida el sindicato agrario, que cuenta entonces con más de una veintena de socios, para, inmediatamente, constituir la Cooperativa Bodega Ribera del Duero de Peñafiel que pasa a sumar cincuenta y dos socios. En 1973 son un total de 278 los que tienen parte en la sociedad cooperativa. En esa fecha amplían las marcas y crean otros vinos de Peñafiel que se presentan en las ferias locales del mes de mayo. El público se rinde ante la calidad del producto y la trayectoria de la bodega se antoja ya imparable. En 1974 aumenta la sociedad incluyendo a más de una decena de nuevos miembros.

Durante todos estos años la inversión en obras de ampliación y renovación de instalaciones no cesa, por lo que es necesario adquirir nuevos terrenos y levantar otra bodega en la calle que ahora lleva el nombre de Bodegas Protos, en Peñafiel. Se incrementa también la superficie de viñedo, adquieren otra elaboradora para dar cabida a su potencial producción y continúan cosechando éxitos. Sus gestas influyen también en el futuro de esta amplia comarca, al ceder el nombre a la denominación vitivinícola Ribera del Duero.

En 1999 colaboran económicamente para la fundación del Museo Provincial del Vino, en el castillo de la localidad bajo el que se cobija la bodega que se transforma en 1990 en Sociedad Anónima, en 1995 pasa a ser Sociedad Limitada y es desde el año 2000 Bodegas Protos S. A. Es un hito, un emblema, un mito vivo que vuelve a demostrar su carácter pionero con su apuesta en la DO Rueda y con la ejecución de una nueva sede, encargada a Richard Rogers, un edificio vanguardista, plenamente adaptado para el enoturismo, próximo a inaugurarse.

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