Las torres de la discordia

Cientos de vecinos se manifiestan contra una línea de alta tensión en el valle de Amblés

NOELIA HERNÁNDEZ
Cartel de protesta que se puede ver a la entrada de la localidad de Fresno. / R. HERNÁNDEZ/
Cartel de protesta que se puede ver a la entrada de la localidad de Fresno. / R. HERNÁNDEZ

¿Quién estaría dispuesto a prescindir de las prestaciones que le brindan un microondas, su frigorífico o un horno? La electricidad tiene que recorrer un largo camino hasta alcanzar finalmente el enchufe del consumidor final. En ocasiones no es un recorrido fácil. Disputas, polémicas, intereses contrapuestos Se vislumbra un aspecto negativo en la llamada energía alternativa.

Las líneas de alta tensión que se utilizan para trasladar la electricidad desde las plantas de generación hasta las zonas de consumo no agradan a todos los ciudadanos que se ven obligados a convivir con ellas. Estas grandes estructuras metálicas con enormes tramos de cables entrañan riesgos para la salud, degradan el paisaje y el medio ambiente.

Desde hace unos meses, la Plataforma de Afectados por Endesa en Ávila pide un cambio de ciclo en todo lo relacionado con la producción, transporte, distribución y consumo de las energías. La compañía eléctrica pretende instalar una línea aérea de alta tensión de 132 kilovatios que atraviese la Comarca del Valle Amblés para evacuar la energía producida en varios parques eólicos de la provincia.

La línea discurrirá paralela al río Adaja y atravesará los términos municipales de 14 municipios y la capital abulense. Afecta a una zona de expansión de Ávila, a escasos cinco kilómetros de la ciudad. Una ruta medioambiental con paseos para bicicletas, caballos y segundas residencias, y un corredor ecológico entre Gredos y las Sierras de la Paramera y la Serrota. Además, las torres de alta tensión cruzarán el humedal más extenso de la comarca con cigüeñas, garzas, patos o rapaces y el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) de la ribera del Adaja que se extiende hasta el parque natural de El Soto.

Esta plataforma de afectados, que aúna las voces de 150 vecinos defiende las energías limpias, pero tanto en la generación como en el transporte. «No estamos en contra de los parques eólicos, pero sí de que llenen la zona de torres de 30 metros de altura que impidan el desarrollo de estos pueblos», dice el presidente de la agrupación, Fausto Zurrunero. «Se trata de un atentado contra el medio ambiente, la ecología, el paisaje, el desarrollo de estas localidades y la salud de los ciudadanos», añade José Miguel de Llano, miembro de la asociación, quien explica que la instalación de estas líneas se ha prohibido en otros países como Luxemburgo o Italia.

Sin duda, el inconveniente más notable es el riesgo que entraña para la salud. Los campos electromagnéticos aumentan la probabilidad de cáncer y especialmente, de sufrir leucemia infantil, así como cefaleas y trastornos en el sueño. Tras varias investigaciones como la elaborada por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer, se sospecha que estos campos pueden actuar como promotores de la enfermedad, es decir, que cuando existe un cáncer, el campo electromagnético podría provocar la multiplicación de las células. Además, los niños con domicilio a un radio de 200 metros de tendidos eléctricos tienen un 70% más de posibilidades de sufrir leucemia infantil que los habitan a 600 metros de distancia.

La Plataforma de Afectados por Endesa reivindica a la compañía eléctrica el soterramiento de la línea para causar el menor daño. «Proponemos enterrarla por caminos vecinales que trascurren a pocos metros del trazado elegido por la empresa», explica el presidente de la agrupación. Precisamente, el Ayuntamiento de Ávila también ha condicionado su apoyo al soterramiento de esta línea a su paso por su término municipal. Además, el Consistorio abulense solicita alejar estas enormes estructuras metálicas «lo máximo posible» del parque natural de El Soto, según fuentes municipales.

Por el momento, el Ayuntamiento no ha obtenido respuesta a esta alegación ni ha concedido las licencias oportunas para el comienzo de los trabajos. También se posicionan en contra otros dos consistorios de las localidades de El Fresno y Salobral, que no concederán las licencias ambientales y de obras necesarias, ya que debe primar la prevención y la precaución, tal y como establece la ley. «La plataforma les pidió que no otorgaran los permisos pertinentes que han de facilitar como ayuntamientos a Endesa y ahora los apoyaremos para que no se sientan solos en esta decisión», asegura el presidente de la agrupación.

Permisos

Por el contrario, el Gobierno regional ha concedido todos los permisos necesarios. «La Junta ya ha autorizado los permisos correspondientes -declaración de impacto ambiental, aprobación del proyecto y declaración de utilidad pública-», explica José Miguel de Llano, miembro de la plataforma. Asimismo, en torno a diez municipios afectados ya han dado luz verde al proyecto y han concedido las licencias ambientales y de obras necesarias para la instalación de la línea aérea.

Por el momento, la agrupación vecinal ha enviado misivas a los consistorios afectados, ha repartido octavillas por los distintos municipios del Valle Amblés, ha mantenido reuniones con las instituciones y ha recabado apoyos como el de la Diputación de Ávila. También han creado un blog (lineaereavalleambles.blogspot.com) para informar de iniciativas, propuestas y fomentar el debate en torno a esta instalación. Su próxima actuación, organizar una concentración frente a la delegación territorial de la Junta después de las elecciones generales.

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