Fernández Ladreda, el rey del callejero

C. A.
El cartel de los 25 años de Paz preside la avenida, en 1964./
El cartel de los 25 años de Paz preside la avenida, en 1964.

Rara es la ciudad española que no lleva el nombre de Fernández Ladreda en alguna de sus calles o plazas. Madrid, Valladolid, Oviedo En Segovia, a este hombre de Franco todavía le cabe el honor de dar nombre a una de las arterias más concurridas de la capital, la que da acceso al Acueducto.

El general Jose María Fernández Ladreda y Menéndez Valdés (Oviedo, 1885-Siero, 1954) fue ministro de Obras Públicas entre 1945 y 1951. Hijo de artillero, estudió en la Academia de Artillería de Segovia entre 1903 y 1908, aunque a ella regresó años después como profesor de Química y Explosivos. Fernández Ladreda era general inspector del Cuerpo de Ingenieros de Armamento y Construcción y catedrático de Ciencias.

Durante la dictadura de Primo de Rivera, el militar ejerció como alcalde de Oviedo, y ya en la II República ocupó un escaño en el Parlamento como diputado de la CEDA. El general fue beligerante como pocos contra la II República, y tras la guerra civil, Franco le nombró ministro de Obras Públicas para desarrollar esa política de 'piedra, cal y cemento' que tanto le gustaba al régimen.

Ladreda siempre presumió de sentirse «segoviano de corazón». La prensa del momento, tan amordazada por la dictadura, le atribuye todo tipo de méritos, entre ellos, el de haber sido el gran impulsor del «engrandecimiento urbano» de Segovia. Finalizadas las obras de la nueva travesía, se decidió que la avenida resultante llevara su nombre. Además, el Ayuntamiento le concedió el título de Hijo Adoptivo y le impuso la Medalla de Oro de la ciudad en el transcurso de un homenaje que tuvo lugar en julio de 1950. En su discurso, Fernández Ladreda prometió informar del homenaje recibido al mismísimo caudillo, «que salvó a España de la dominación marxista que había empezado el año 1931 y siguió con una República sin escrúpulos», dijo.

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