El colectivo Azálvaro exige una red de comederos para aves carroñeras

Denuncia que el cierre de muladares y la prohibición de abandonar cadáveres de animales ha dejado sin alimento a buitres y alimoches

EL NORTE
Un buitre sale de una jaula. / A. DE TORRE/
Un buitre sale de una jaula. / A. DE TORRE

El colectivo Azálvaro ha instado a la Consejera de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León a mantener una reunión para la puesta en marcha de una red equilibrada de comederos de aves carroñeras en la provincia de Segovia dentro del proyecto Vultur-Voltoya.

El cierre de muladares y la prohibición de abandonar restos de animales en el campo ha dejado a las poblaciones de aves carroñeras -algunas en delicado estado de conservación, como el alimoche, el buitre negro o el milano real- sin su principal fuente de alimento.

El proyecto Vultur-Voltoya, pionero en España y avalado por importantes entidades tanto públicas como privadas, pretende la creación y gestión de una red de centros de alimentación de aves carroñeras legal y controlada, que permita el deposito de restos ganaderos. La manutención de estos comederos debe convertirse en una actividad de servicios o en una vía para el tratamiento, transporte y eliminación de los residuos provenientes de cadáveres de animales o subproductos, derivados de los aportes de las explotaciones ganaderas en la provincia de Segovia; ya sea de explotaciones de extensivo o intensivo, salas de despiece, carnicerías y pescaderías de los términos municipales, etcétera. de sus animales muertos.

La asociación Azálvaro considera que urge la puesta en marcha de estos centros porque, a diario, se siguen produciendo alteraciones en el comportamiento de las aves carroñeras, que pasan hambre y se ven obligadas a atacar el ganado. También ha aumentado de manera espectacular el número de ingresos en los centros de recuperación de fauna de ejemplares con síntomas de desnutrición, así como la baja productividad de las últimas primaveras y el uso ilegal del veneno. Todo ello pone en evidencia una alarmante situación sobre la que el colectivo Azálvaro no puede esperar más y exige que se tomen medidas, y se apueste por la creación de la red de comederos en la provincia de Segovia.

Avances

Como asociación, Azálvaro persigue la creación de lugares para la alimentación de aves carroñeras como enclaves para la difusión y la investigación. En este sentido, el colectivo sostiene que el año 2007 ha supuesto un vaivén de tímidos, pero importantes avances y ha dejado caminos abiertos hacia expectativas prontas a alcanzar. Entre otros logros, se ha conseguido la cesión de varios espacios públicos para aprovechar sus instalaciones ya abandonadas (antiguos vertederos o muladares), bajo convenios con ayuntamientos para su gestión, aunque ha habido municipios y ganaderos que se han negado a crear otros comedores.

Según el representante del colectivo Azálvaro, José Aguilera, es paradójica la simultaneidad de la inversión económica por parte de la administración en estudios cuyos resultados ya son previsibles y en apoyar iniciativas que hablan por si solas de conservación comprometida. También subraya la asociación la ausencia de vías de ayuda económica para la adquisición del vehículo homologado que permita el buen funcionamiento y la puesta en marcha de la red de comederos provincial.

Junto a este asunto, queda pendiente la atención de los agentes para el Desarrollo Rural de Segovia Sur para la intervención en el puente merinero, en la comarca de Campo Azálvaro, lo que permitiría la publicación de la investigación histórico-cultural ya realizada por el colectivo, después de dos años de retraso. Que su consumación aunaría fuerzas ante la presente propuesta de declaración de Campo Azálvaro como Paisaje Protegido.